Es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso, causada por la pérdida de las células que producen la dopamina, sustancia fundamental para el control de los movimientos. Suele empezar entre los 50 y los 70 años y es más frecuente en los hombres que en las mujeres. Con el tiempo, va empeorando y puede afectar a otras funciones como el sueño o la memoria.

CausasCausasCausas

Causas

La causa de las manifestaciones de la enfermedad es la pérdida de dopamina, pero el por qué mueren las células que la producen es lo que no está tan claro.

La herencia: Se calcula que alrededor del 20% de las personas que desarrollan Parkinson tienen un familiar que lo ha padecido. Se han encontrado algunas mutaciones genéticas que sí están directamente relacionadas con el desarrollo de la enfermedad y otras variaciones genéticas que suponen una cierta predisposición.

Factores de riesgo:

  • La edad: Su frecuencia se correlaciona con la edad. La frecuencia en personas de 60 años es de un 5% y entre personas de 80 un 20%.
  • El sexo: Tiene preeminencia en los hombres.

Es posible que la incidencia de Parkinson sea mayor en personas que han estado expuestas a altas dosis de pesticidas, consuman muchos productos lácteos o tengan un antecedente de melanoma, cáncer de próstata o de trauma craneal.

SíntomasSíntomasSíntomas

Síntomas

  • Temblores: Pequeñas sacudidas o temblores, frecuentemente en las manos o dedos. Es el síntoma más conocido y reconocible de la enfermedad, además de ser de los primeros en aparecer. Sin embargo, no todos los pacientes tienen temblor.
  • Rigidez: Los músculos se vuelven rígidos y en ocasiones dolorosos, lo que dificulta el movimiento.
  • Trastorno del equilibrio: Lo que se traduce en alteraciones posturales, como el encorvamiento y la flexión de rodillas y codos. En ocasiones la persona afectada se bloquea o se acelera sin poder detenerse.
  • Alteración del habla: Hay personas que hablan más lentamente y otras más deprisa, con dudas al hablar o disminución del volumen de la voz.
  • Movimientos lentos (bradicinesia): Se lentifican en especial los movimientos voluntarios "complejos". Al principio se ralentizan acciones como podría ser el enhebrado de una aguja y con el tiempo se va notando en acciones más simples como abrochar un botón.
  • Además de las manifestaciones motoras, la enfermedad de Parkinson puede provocar alteraciones del sueño, pérdida de olfato, depresión, estreñimiento y dificultades intelectuales.
DiagnósticoDiagnósticoDiagnóstico

Diagnóstico

No existe una prueba concluyente para diagnosticar el Parkinson. El neurólogo, en base a la historia clínica y a la una exploración del paciente será el responsable del diagnóstico.

También se podrán indicar pruebas de diagnóstico por imagen o analíticas que sirvan para excluir la posibilidad de otras patologías. En casos dudosos, se puede solicitar una prueba de medicina nuclear para monitorizar la actividad de la dopamina.

TratamientoTratamientoTratamiento

Tratamiento

Los tratamientos van encaminados a frenar la progresión de los síntomas de la enfermedad y a mejorar la calidad de vida del paciente.

Medicamentos orales

Los diferentes medicamentos tratan de sustituir los efectos de la carencia de dopamina en el cerebro. Es frecuente que los tratamientos incluyan varios medicamentos simultáneamente.

  • Levodopa: Es un precursor metabólico de la dopamina, es decir que una vez metabolizado se convertirá en esta. La dopamina suele tener efectos secundarios, como las nauseas y los vómitos que se producen cuando la conversión en dopamina se realiza antes de llegar al cerebro. Para evitarlos se combina con otro medicamento llamado carbidopa o benserazida. De esta forma se suele tolerar muy bien.
  • Anticolinérgicos: Se utilizaban antes del descubrimiento de la levodopa y con el tiempo se han ido dejando de utilizar debido a sus efectos secundarios (alucinaciones, problemas de memoria, estreñimiento, visión borrosa y otros).
  • Agonistas de la dopamina: Emulan los efectos de la dopamina. Tienen una mayor duración en sangre que la levodopa por lo que son cómodos (solo un parche o una toma oral al día) pero su eficacia es menor a la levodopa.
  • Inhibidores de la enzima MAO-B: Su misión es evitar la metabolización que esta enzima hace de la dopamina en el cerebro por lo que prolongan la vida media de la dopamina que tiene la persona y también la que se da en forma de medicación. Pueden tener algunos efectos secundarios (náuseas e hipotensión) pero habitualmente se toleran bien.
  • Inhibidores de la enzima COMT: Destinados a evitar la acción de esta otra enzima que también disuelve la dopamina del cerebro. Por tanto se dan en combinación con levodopa para prolongar la vida media de la misma.

Medicación en bombas de infusión

Para la administración de medicación automatizada: Se trata de insertar un dispositivo en el cuerpo del paciente que suministrará la medicación que necesita. El dispositivo puede alojarse, dependiendo de la medicación que se quiera administrar, de forma subcutánea o bien con una sonda que llegará hasta el duodeno (una parte del intestino).

Cirugía

Estimulación cerebral profunda: Se implantan unos electrodos en una zona del cerebro que serán alimentados por una batería, que estará alojada en el pecho (similar a un marcapasos). Unos impulsos eléctricos llegarán de forma continuada a ciertas estructuras cerebrales, produciéndose mejoría en algunos de los síntomas de la enfermedad, como los temblores, la rigidez y la lentitud. Esta cirugía solo está indicada en pacientes cuya respuesta a la medicación después de varios años de tratamiento ya no es estable.

Fisioterapia

Aportará mejoras en la elasticidad, la fuerza, el control del equilibrio y la marcha. La dificultad para realizar ciertos movimientos puede ser contrarrestada con la adquisición de nuevas habilidades mediante el ejercicio físico dirigido por un profesional. .

Logopedia

Hay varias técnicas en logopedia que logran buenos resultados en cuanto a los problemas del habla provocados por el Parkinson, como es el entrenamiento vocal de Lee Silverman.

Terapia ocupacional

Ayuda al paciente a recuperar actividades de su vida cotidiana como la capacidad de asearse, vestirse o tareas más avanzadas como cocinar o tender la ropa.

Otras terapias

  • La musicoterapia: La música ayuda al paciente con Parkinson a moverse ya que lanza estímulos que ponen en marcha circuitos del movimiento.
  • El ejercicio físico: El tai-chi, el tango, el boxeo y la marcha a paso ligero son algunos de los ejercicios que han demostrado mejorar la calidad de vida de los pacientes con la enfermedad de Parkinson.