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El Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Ruber Internacional ha sido uno de los primeros centros privados en España y, como tal, cuenta con muchos años de experiencia y la mejor tecnología de vanguardia. Este hecho, unido a una atención de calidad y muy humana, permiten llevar a cabo tratamientos de excelencia.


La Dra. Aurora Rodríguez, Jefa de Servicio, coordina y lidera un equipo médico de grandes profesionales cuya misión es estudiar, definir y establecer el mejor tratamiento, personalizado para cada paciente. Y, aún, haciendo uso de la más moderna tecnología en ningún caso se pierde el trato cercano e individualizado.

Esta estructura responde a la incorporación de un sistema eficiente y efectivo, fruto del análisis de las mejores fórmulas de trabajo en el ámbito del tratamiento del cáncer, desde la perspectiva de la oncología radioterápica. Para ello, se han mejorado los tiempos de atención al paciente, la duración de los tratamientos, la especialización de los diferentes profesionales responsables de los mismos, la adaptación del servicio a las necesidades de cada caso y el trabajo multidisciplinar, bien coordinado, de todos los especialistas implicados en el abordaje de la enfermedad.

El Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Ruber Internacional cuenta con la Certificación de Calidad ISO 9001.

En los últimos años ha emergido una técnica de radioterapia que permite dar dosis ablativas al tumor sin incrementar los efectos secundarios en los tejidos circundantes, la radioterapia estereotáxica hipofraccionada (SBRT o SABR) que está posibilitando el control de muchos tumores precoces y enfermedad oligometástásica (aquella que se manifiesta con un número limitado de localizaciones metastásicas), sin necesidad de cirugía, siendo competitiva con ésta en cuanto a sus resultados. Está abriendo una puerta de mayor control tumoral y mejora de supervivencia y calidad de vida para un número importante de pacientes.

El Hospital Ruber Internacional cuenta con Cyberknife, un acelerador lineal específico para Radiocirugía intracraneal y SBRT.

¿QUÉ TRATAMOS?

Tumores de Cabeza

Tumores de cabeza y cuello

 Bajo el nombre de Cáncer de Cabeza y Cuello se incluye a un grupo de tumores malignos cuyo origen se encuentra en la cavidad oral y nasal, nasofaringe, orofaringe, hipofaringe, laringe, senos paranasales y glándulas salivares, así como la metástasis ganglionar cervical de origen desconocido.

Representan, aproximadamente, el 5% de los cánceres en hombres y el 2% en mujeres. En conjunto, son la quinta neoplasia más frecuente en la población mundial siendo, en Europa, el tumor más frecuente el de laringe (40% del total) seguido del de orofaringe, cavidad oral y nasofaringe.

La radioterapia, en estos casos, tiene un papel relevante en varias indicaciones:

– Como tratamiento alternativo a la cirugía con resultados equivalentes en:

Estadios precoces y tumores localizados: con resultados de control de la enfermedad similares a los de la cirugía, pero con menor impacto en la funcionalidad.

Estadios localmente avanzados: con el objetivo de preservar el órgano. Habitualmente se asocia a quimioterapia radiosensibilizante. En un importante número de pacientes se consigue curar el tumor conservando funciones tan importantes como la deglución y el habla.

– Como tratamiento complementario a la cirugía, radioterapia postoperatoria: en tumores localmente avanzados por afectación de estructuras vecinas y/o por infiltración de ganglios linfáticos regionales, disminuye la recaída local y mejora el control del tumor

En tumores de nasofaringe (cavum): Por su localización no se puede realizar resección quirúrgica y, por ello, la radioterapia es el tratamiento de elección tanto en estadios precoces, de forma exclusiva, como en avanzados, asociando quimioterapia.

Planificación:

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario elaborar una máscara de inmovilización adaptada a la cabeza del paciente tras elegir la posición más favorable para el tratamiento. Con ella puesta, se realiza una TC en la que, posteriormente, se va a planificar la radioterapia. En ocasiones, es importante disponer de Resonancia Magnética y/o PET-TC como apoyo ya que, la fusión de todos, permite una mejor visualización del tumor y de los órganos críticos (órganos sanos situados en las proximidades del tumor en los que hay que limitar la dosis de radiación).

Tratamiento:

En tumores precoces, estadios iniciales o localizados: La radioterapia puede elegirse como tratamiento único ya que con ella se consiguen resultados similares a la cirugía.

Tumores localmente avanzados: En estos pacientes se puede realizar cirugía y radioterapia postoperatoria (con o sin QT radiosensibilizante), o bien, radioterapia con quimioterapia radiosensibilizante (siempre que sea posible) con intención radical, para preservación de órgano. En este caso son tumores que, por sus volúmenes irregulares, con frecuencia cóncavos alrededor de órganos de riesgo (médula espinal y parótidas), se benefician de planificación de tratamiento con Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT) y Radioterapia Guiada por la Imagen (IGRT). Por ello, la Arcoterapia Dinámica, de alta precisión y rapidez, disponible en el Acelerador Lineal Varian 2300 iX, es ideal para la realización de este tratamiento.

Efectos secundarios:

Agudos: Mucositis (daño en la mucosa de la zona irradiada) y epitelitis (irritación de la piel en el campo de radiación).

Tardíos (meses o años después): xerostomía (sequedad de boca), caries y fibrosis.

Tumores de Tiroides

Dentro de los tumores malignos de tiroides se distinguen diferentes tipos según la célula en la que se originan. Aquellos bien diferenciados, más frecuentes y con mejor evolución, son de tipo papilar y folicular, cuya aparición es más frecuente en mujeres jóvenes. El tratamiento habitual es la resección quirúrgica con o sin administración de Yodo radiactivo, en ocasiones complementado con radioterapia externa. Otro tipo es el carcinoma medular, de la familia de tumores neuroendocrinos, y mucho menos frecuente que los anteriores. Se trata con cirugía y, en algunos casos, radioterapia postoperatoria. El grupo se completa con el carcinoma anaplásico, de menor incidencia y evolución más agresiva, cuyo tratamiento pasa por la extirpación quirúrgica (en los casos que sea posible) y la administración de quimioterapia con o sin radioterapia.

Planificación

La planificación de la radioterapia se realiza en una TC, que se le hace al paciente en la misma posición en que va a ser tratado. La adquisición se hace en decúbito supino (tumbado boca arriba), con frecuencia tras la elaboración previa de una máscara adaptada a la cabeza del paciente y un sistema de inmovilización de hombros y parte superior del tórax (la zona a tratar incluye la parte inferior del cuello y superior del tórax), para garantizar la reproducción exacta de la postura, todos los días del tratamiento. La radioterapia se realiza en acelerador, con técnica 3D o, mas frecuentemente, IMRT.

Tratamiento

Los tumores bien diferenciados, de tipo papilar y folicular se tratan con resección quirúrgica con o sin administración de Yodo radiactivo (I-131). El I-131 es un isótopo radiactivo empleado por la afinidad que tiene para concentrarse en el tejido tiroideo. Este tipo de tratamiento se denomina radiación metabólica, porque el isótopo se ingiere en forma líquida y circula en el organismo hasta concentrarse en las células tiroideas y liberar altas dosis de radiación a las mismas, produciendo su destrucción selectiva. Para ello, el paciente necesita permanecer unos días en una habitación especial, aislado, puesto que emite radiación, que puede afectar a las personas de su alrededor. Los médicos que controlan el tratamiento son los especialistas en medicina nuclear y endocrinos. Los pacientes reciben el alta cuando han eliminado completamente el Yodo radiactivo. En algunos pacientes está indicada la radioterapia externa posterior para complementar el tratamiento. El equipo de especialistas, a los que se suma también el oncólogo radioterápico, estudiando cada caso, deciden quién puede beneficiarse de dicha terapia.

En los tumores medulares, el tratamiento inicial suele ser con cirugía, realizando tiroidectomía y disección de los ganglios del cuello. Con frecuencia se indica radioterapia postoperatoria. La decisión del tratamiento complementario se toma, por los especialistas, en función de la extensión del tumor y la afectación de los ganglios. También se indica radioterapia para paliación de síntomas, en pacientes con enfermedad diseminada.

En el caso de los tumores anaplásicos, se realiza extirpación quirúrgica, si es factible, añadiendo radioterapia postoperatoria. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes, la extensión del tumor no permite la extirpación y el tratamiento se realiza con quimioterapia y radioterapia.

Tumores Cerebrales

Los tumores cerebrales primarios son los que se originan de células propias del tejido cerebral. En el cerebro también pueden crecer tumores cuyas células proceden de neoplasias localizadas en otras áreas del organismo (metástasis). Los metastásicos son mucho más frecuentes que los primarios. Entre 20% y 40% de los enfermos de cáncer son susceptibles de desarrollar metástasis cerebrales. En todos los casos, la radioterapia es parte fundamental del tratamiento.

Planificación

En primer lugar, es necesario elaborar una máscara de inmovilización ajustada a la cabeza del paciente y que se sujeta en un dispositivo anexo a la mesa, tanto de la TC de planificación, como de la del acelerador lineal donde se realiza la radioterapia. Ésta se lleva a cabo cuando ya se ha seleccionado la posición más favorable para el tratamiento del paciente, habitualmente en decúbito supino (tumbado boca arriba) con el cuello apoyado adecuadamente. Con la máscara colocada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se va a planificar la radioterapia. El especialista en Oncología Radioterápica determina si se debe disponer de Resonancia Magnética ya que, con frecuencia, la fusión de sus imágenes, con las de la TC de planificación, permiten una mejor visualización del tumor y de los órganos críticos (órganos sanos situados en las proximidades del tumor, en los que hay que limitar la dosis de radiación).

Si el tratamiento de elección es con radiocirugía, la máscara de inmovilización es más rígida y siempre se recurre a la resonancia magnética para conseguir una mejor definición del tumor y del tejido adyacente, para una planificación mas precisa.

Tratamiento

 En los tumores cerebrales de bajo grado (astrocitoma de bajo grado y oligodendroglioma), el tratamiento inicial es quirúrgico siempre que el tamaño y la localización del tumor lo permitan. Si la extirpación ha sido completa, no suele ser necesario tratamiento postoperatorio. En caso de extirpación incompleta, se complementa con radioterapia postoperatoria, fundamentalmente en casos de pacientes con síntomas provocados por el propio tumor.

En tumores no operables, la radioterapia suele ser el tratamiento de elección.

En tumores recurrentes, se intenta una nueva resección quirúrgica y, en el postoperatorio, se administra radioterapia. En algunas ocasiones se administra también quimioterapia.

En tumores de alto grado (astrocitoma anaplásico y glioblastoma multiforme) el tratamiento inicial, siempre que sea posible, es la cirugía asociando radioterapia y, en muchos casos, quimioterapia postoperatoria. Si la resección quirúrgica no es posible, se realiza radioterapia concurrente con quimioterapia y quimioterapia posterior.

Para tratamiento del ependimoma, primero se intenta la extirpación del tumor y, en la mayoría de los pacientes, después se administra radioterapia postoperatoria, localizada o extensa (incluyendo cerebro y médula espinal), en función de la extensión del mismo.

En el meduloblastoma, el tratamiento es con resección quirúrgica y posterior irradiación craneoespinal (incluyendo cerebro y médula espinal), asociada o no a quimioterapia posterior.

El tratamiento de los meningiomas se plantea en función de su tamaño, características y sintomatología. En tumores pequeños y no sintomáticos, ambas opciones son posibles (cirugía o radioterapia), se prefiere esta última en los casos en que, por la localización del tumor, su crecimiento o la extirpación quirúrgica pudieran producir secuelas neurológicas. En tumores de mayor tamaño (>3 cm) y/o que produzcan síntomas, el tratamiento puede ser con cirugía o radioterapia. En los pacientes a los que se extirpa el tumor, se administra radioterapia postoperatoria si la resección es incompleta o se trata de un meningioma maligno.

La radioterapia juega un papel fundamental en el tratamiento de las metástasis cerebrales. En los pacientes con tumores en progresión fuera del cerebro, y/o los que presentan múltiples lesiones, el tratamiento es con radioterapia holocraneal (todo el cerebro). En aquellos con pocas lesiones, en general menos de 3, y si el tumor primario está controlado o se considera que pueda estarlo, se puede realizar radiocirugía asociada o no con radioterapia holocraneal.

La radioterapia externa se realiza en acelerador lineal. La radiocirugía puede llevarse a cabo en acelerador lineal, Cyberknife o Gammaknife, siendo el equipo de médicos especialistas los que eligen en cada caso el sistema más conveniente.

Efectos Secundarios

Efectos agudos: alopecia (caída del cabello), parcial o completa. Será permanente o transitoria en función de la dosis. Edema cerebral (puede producir dolor de cabeza, nauseas, vómitos y mareo) y se previene o trata con corticoides.

Efectos tardíos: En algunos pacientes, en función de la zona del cerebro radiada, puede notarse cierto grado de deterioro de funciones superiores (ej. pérdida de memoria, disminución de la concentración…).

Cáncer de Mama

El cáncer de mama es el tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria. Es el más frecuente en las mujeres occidentales y en España se diagnostican alrededor de 22.000 nuevos casos al año.

La radioterapia representa un papel muy importante en el tratamiento integral de esta enfermedad en los siguientes casos:

Estadios precoces, como parte fundamental del tratamiento conservador.

Estadios localmente avanzados, donde se administra una vez practicada una mastectomía (extirpación de la mama).

Enfermedad diseminada, como tratamiento paliativo.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización, eligiendo el mas adecuado en función de la anatomía de cada paciente que permita reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Generalmente, se lleva a cabo en decúbito supino (tumbada boca arriba) y, en algunas ocasiones, en decúbito prono (tumbada boca abajo). Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará laradioterapia. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel del tórax que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

Tratamiento

Estadios precoces: generalmente, se realiza un tratamiento conservador. El cirujano lleva a cabo tumorectomía (extracción del tumor), con extirpación de los ganglios axilares y, posteriormente, se utiliza la radioterapia para tratar la mama restante incluyendo o no, según cada caso, los ganglios axilares y supra-infraclaviculares.

La Radioterapia externa (RTE) se administra en toda la mama restante en sesiones diarias durante 4-5 semanas para, finalmente, en los casos en que esté indicado completar el tratamiento con dosis mayores de radiación (sobreimpresión). Esto puede realizarse con radioterapia externa, durante 5-8 días más, integrando la sobreimpresión en el tratamiento inicial, o con braquiterapia.

La radioterapia externa se realiza en un acelerador lineal, mientras que labraquiterapia es un procedimiento en el que, el oncólogo radioterápico, mediante un procedimiento de cirugía menor – con la anestesia oportuna -, coloca unas agujas o tubos plásticos en la zona donde estaba el tumor, para introducir en ellos una fuente radiactiva, que libera la dosis de radiación planificada. La elección de uno u otro sistema para la sobreimpresión se valora de forma individualizada, seleccionando el más adecuado para cada paciente.

– Estadios localmente avanzados con mastectomía: En estos casos, la radioterapia externa está indicada en pacientes con ganglios afectados por el tumor, tumores mayores de 5 centímetros o si el margen de resección desde el tumor es muy escaso. El tratamiento se realiza en acelerador lineal.

Tanto en estadios precoces como avanzados, si se tratan con quimioterapia, la radioterapia, habitualmente, se administra después de la misma.

– Enfermedad diseminada. Es muy frecuente administrar radioterapia paliativa en diferentes momentos de la enfermedad. Se utiliza para tratar determinadas localizaciones de metástasis óseas (vertebrales, pelvis, húmero o fémur) y metástasis cerebrales. Se lleva a cabo en un acelerador lineal. En algunos casos de metástasis cerebrales, puede realizarse radiocirugía o radioterapia estereotáxica hipofraccionada.

Efectos secundarios

Agudos: Epitelitis (irritación de la piel en el campo de radiación)

Tardíos (meses o años después): Fibrosis (aumento de consistencia de mama)

Tumores Digestivos

Se trata de un grupo de tumores muy heterogéneo ya que el aparato digestivo comprende todo el tubo digestivo completo (esófago, estómago, intestino, colon-recto y ano) y, además, el páncreas y el hígado.

La radioterapia, en la mayoría de las localizaciones, tiene un papel relevante asociada o no a cirugía y/o quimioterapia.

Planificación

La planificación de la radioterapia externa (RTE) se lleva a cabo en una TC que se realiza tras colocar al paciente en un sistema de posicionamiento e inmovilización, eligiendo el mas adecuado en función de la zona a tratar. Se opta por el que permita reproducir, de forma más cómoda y estable, la misma postura cada día del tratamiento. En el cáncer de esófago, de unión esófago-gástrica y gástrico, la TC se realiza en decúbito supino (tumbado boca arriba), utilizando contraste iv y/u oral en algunos casos.

Para la localización del tumor se utiliza la información proporcionada por alguna o varias de las siguientes pruebas: panendoscopia, ecoendoscopia, estudio radiológico esófago-gastroduodenal con bario (EGD) y PET-TC. El Oncólogo Radioterápico es quien, tras estudiar cada caso, decide las necesarias.

En cáncer de recto, la posición mas empleada para la irradiación y, por tanto, en la que se hace la TC de planificación, es en decúbito prono (tumbado boca abajo), utilizando un sistema de inmovilización con algún tipo de dispositivo para excluir las asas intestinales del campo de radiación. También es posible realizar la TC de planificación en decúbito supino (tumbado boca arriba) con un sistema de inmovilización específico. Será el especialista en Oncología Radioterápica quien determine la posición mas adecuada de acuerdo a las características de cada paciente. En ocasiones, se utilizan imágenes de RM (resonancia magnética) para conseguir una mejor definición de la extensión tumoral.

En cáncer anal, la posición para la TC de planificación y el tratamiento depende de cada caso, o bien en decúbito supino (tumbado boca arriba) o en decúbito prono. Ambas opciones, con su sistema de inmovilización correspondiente que permita reproducir la postura elegida cada uno de los días del tratamiento.

Para el cáncer de páncreas, la posición para la radioterapia y la correspondiente TC de planificación es en decúbito supino. Se suele emplear contraste intravenoso y oral y, con frecuencia, se utilizan fusión de imágenes de resonancia magnética (RM) y PET-TC para ayudar a la definición de zonas a irradiar.

Cuando se ha completado la adquisición de la TC para la planificación, se efectúan unos tatuajes en la piel de la zona de tratamiento: tórax, en caso de tumores de esófago; abdomen superior, en cáncer gástrico, pancreático y de hígado; y abdomen inferior, en tumores rectales o de región anal, que servirán para localizar las coordenadas que permiten que la radioterapia se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

Tratamiento

En cáncer de esófago, las opciones son: cirugía exclusiva, en tumores muy precoces (poco frecuentes); En el resto, un tratamiento multimodal (combinando radioterapia con quimioterapia y, según el caso, con una esofagectomía -extirpación de parte o todo el esófago-). Asimismo, la radioterapia está indicada como tratamiento paliativo.

El tratamiento se administra en acelerador Lineal con técnica 3D o con Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT), utilizando, en ciertos casos, control previo con cone-beam CT, para Radioterapia Guiada por la Imagen (IGRT).

En algunos pacientes, se considera adecuado combinar radioterapia externa con braquiterapia. Para ésta última, un médico especialista en endoscopia digestiva realiza una esofagoscopia para visualizar el tumor y permitir que el oncólogo radioterápico posicione, en dicha zona tumoral, un catéter donde se introduce la fuente radiactiva el tiempo necesario para administrar la dosis adecuada de radiación. Esta técnica de braquiterapia endoluminal permite administrar dosis elevadas en la zona del tumor y mínimas en los tejidos sanos adyacentes.

En cáncer gástrico, localizado y pequeño, el tratamiento inicial suele ser la cirugía, asociada o no a quimioterapia o radio-quimioterapia postoperatoria, cuya indicación se decide por el equipo médico según la extensión del tumor. En tumores localmente más avanzados, la opción suele ser quimioterapia o radio-quimioterapia preoperatoria o, en algunos casos, postoperatoria.

El tratamiento se administra en acelerador Lineal con técnica 3D o con Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT).

En cáncer de recto precoz se opta, fundamentalmente, por la cirugía. Si en el estudio del tumor se confirma que está limitado al interior de la pared y sin afectación de ganglios se reafirma como tratamiento único. Sin embargo, no es infrecuente que se descubra que el tumor es mayor, en cuyo caso se indicaría tratamiento postoperatorio con radioterapia y quimioterapia. En los pacientes con tumores localmente avanzados desde el momento del diagnóstico inicial, el tratamiento es multimodal. Generalmente, se inicia con radioterapia y quimioterapia, administradas simultáneamente y de forma preoperatoria, para que pasadas unas semanas tras su finalización se realice la cirugía (extirpación del resto de tumor o la zona donde estaba localizado). En el postoperatorio, es frecuente la administración de quimioterapia. Si el paciente ha sido operado sin recibir tratamiento previo, posteriormente se suele realizar radioterapia y quimioterapia.

La radioterapia se administra en acelerador lineal con técnica 3D y juega también un papel en los pacientes que presentan un número pequeño de metástasis del tumor, en hígado o pulmón, en el momento del diagnóstico, si es factible extirparlas quirúrgicamente. En estos casos se suele proponer un tratamiento multidisciplinar que implica iniciar con quimioterapia o quimioterapia y radioterapia sobre tumor rectal y, a continuación realizar cirugía con extirpación del tumor rectal y las metástasis en hígado y/o pulmón.

Para los pacientes con tumores rectales que no pueden ser extirpados, la radioterapia en acelerador lineal con técnica 3D ayuda a mejorar los síntomas así como el dolor o el sangrado. Habitualmente, en estos casos, se combina con quimioterapia.

En algunos pacientes con metástasis hepática o pulmonar, que no pueden extirparse quirúrgicamente, se puede realizar radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) con Cyberknife (tratamiento que permite administrar una dosis muy elevada, exclusivamente al tumor, respetando al máximo el tejido sano, con la ventaja adicional de no precisar de inmovilización limitante del movimiento respiratorio por su capacidad de ajustar el haz de radiación de manera continua al movimiento del tumor dentro del pulmón o del hígado).

En el cáncer anal, la radioterapia tiene un papel fundamental, tanto en tumores precoces como localmente avanzados, ya que, asociada con quimioterapia, es el tratamiento de elección. La cirugía, que implica amputación abdominoperineal y colostomía permanente (extirpación de toda la zona desde el ano, con cierre de la piel del mismo y bolsa de colostomía, en una zona del abdomen, para emisión de heces), se deja para los pacientes en los que no se consigue control completo del tumor con radioquimioterapia.

La radioterapia se administra en acelerador lineal habitualmente con Intensidad Modulada (IMRT).

En algunos casos podrá efectuarse, cuando así esté indicado, tratamiento con braquiterapia.

En cáncer de páncreas se realiza, si es posible, extirpación quirúrgica y tratamiento postoperatorio con quimioterapia o radio-quimioterapia. Si la resección no fuera posible, y se considera que el tumor podría volverse resecable tras tratamiento preoperatorio, se emplea quimioterapia asociada, en algunos casos, a radioterapia para, después, intentar la extirpación. En tumores irresecables, el tratamiento se centra en la administración de quimioterapia y radioterapia.

La radioterapia se administra en acelerador lineal con técnica 3D o IMRT.

En algunos pacientes está indicada la radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) con Cyberknife (tratamiento que permite administrar una dosis muy elevada, exclusivamente al tumor, respetando al máximo el tejido sano situado alrededor. En el caso de los tumores de páncreas hablamos de órganos como el intestino delgado, el hígado, el estómago y los riñones).

Efectos Secundarios

Agudos: Náuseas/vómitos y pirosis (sensación de ardor que sube hacia la boca) en los tratamientos localizados en zona superior de abdomen (esófago, estómago y páncreas). Diarrea, irritación vaginal, anal y sintomatología urinaria por la irradiación de vejiga y uretra.

Crónicos: Alteración del ritmo intestinal con mayor frecuencia de cuadros de diarrea alternando con periodos de estreñimiento fundamentalmente en tumores de recto y ano.

Tumores Urológicos

El cáncer de vejiga es la neoplasia maligna más frecuente del aparato urinario, mientras que el cáncer de uretra y uréter son poco comunes. Su incidencia es mayor en hombres por encima de 60 años.

La radioterapia desempeña un papel importante en el tratamiento de los dos primeros, vejiga y uretra, tanto como terapia exclusiva para preservación del órgano, como postoperatoria y paliativa. Por el contrario, en tumores de uréter sólo se emplea como tratamiento paliativo.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado para poder reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Generalmente, se lleva a cabo en decúbito supino (tumbado boca arriba). Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará la radioterapia. Generalmente, se realiza con algún tipo de preparación de la vejiga (introduciendo una pequeña cantidad de contraste o con ella completamente vacía). Los especialistas en Oncología Radioterápica, valoran lo mas adecuado para cada paciente. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

La radioterapia, en estos casos, se realiza en acelerador, con técnica 3D o Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT).

Tratamiento

Cáncer de vejiga: Estos tumores pueden ser papilares-superficiales o infiltrantes. Los primeros son muy frecuentes pero en ellos no está indicada la radioterapia.

En los tumores infiltrantes, el tratamiento suele ser la extirpación de la vejiga (cistectomía), generalmente completa. En los estadios más avanzados se administra quimioterapia pre o postoperatoria y en los casos donde es posible una cistectomía parcial el tratamiento se completa con radioterapia postoperatoria.

Por otro lado, para los pacientes que quieren conservar la vejiga o los inoperables, la elección suele ser la radioterapia asociada con quimioterapia. Eso sí, la radioterapia se llevará a cabo después de que el urólogo extirpe el máximo tumor posible a través de resección transuretral (RTU).

Asimismo, la radioterapia tiene también un papel importante en el tratamiento paliativo de tumores avanzados con intención de aliviar el sangrado (hematuria), que con frecuencia producen estos tumores.

Cáncer de uretra: El tratamiento suele ser quirúrgico, precisando extirpaciones mas o menos amplias en función del tramo de uretra en el que esté localizado el tumor. En algunos pacientes se puede optar por un tratamiento con radioterapia y quimioterapia con el objetivo de preservar el órgano. En los casos de tumores extensos es necesaria la radioterapia y/o quimioterapia postoperatoria.

Cáncer uréter: En este tipo de tumores la radioterapia no está indicada ya que por la localización anatómica del uréter se irradiarían órganos con tolerancia baja a la radiación. Por lo tanto, la cirugía es el tratamiento estándar, asociada, en algunos casos, a quimioterapia pre o postoperatoria.

Efectos Secundarios

Agudos: Síntomas de irritación de vejiga, escozor al orinar y necesidad urgente de hacerlo. Tendencia a la diarrea por irritación del intestino.

Crónicos: Necesidad de orinar con mucha frecuencia, en los casos de tumores extensos, ya que por la fibrosis que sustituye al tumor deja una vejiga de poca capacidad.

Tumores del Aparato Genital Masculino

El cáncer de próstata es el segundo más común en hombres y se desarrolla, de manera más frecuente, en individuos mayores de 50 años. Es un tipo de tumor donde la radioterapia tiene un papel muy relevante en múltiples indicaciones, tanto como tratamiento radical, completamente alternativo a la cirugía, como postoperatorio.

Por su parte, los tumores testiculares aunque no son tumores muy frecuentes, suelen afectar a varones jóvenes, eso sí, cuentan con las tasas de curación más altas entre todos los tipos de cáncer. Se clasifican como seminoma y tumores no seminomatosos. En el primero, la radioterapia, en algunas ocasiones, se administra tras la cirugía y, en los segundos, la indicación es menor y exclusivamente paliativa.

Planificación

Cáncer de próstata: Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado que permita reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Generalmente, se lleva a cabo en decúbito supino (tumbado boca arriba). Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará la radioterapia. Generalmente, se realiza con vejiga llena y el recto limpio o colocando en su interior un dispositivo para que su tamaño sea igual durante todo el tratamiento. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel de la parte inferior del abdomen, que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

La próstata se visualiza muy bien en resonancia magnética (RM) y ésta, se puede fusionar con la TC para la planificación. También pueden colocarse dentro de la próstata unas semillas radio-opacas, en los días previos a la TC de planificación, para facilitar la localización de la misma durante la radioterapia y garantizar que el tratamiento se administra adecuadamente. Las semillas se colocan pinchando la próstata desde fuera, a través de la piel del periné (zona que queda entre el ano y la raíz del pene), bajo anestesia o bien por vía transrectal bajo control ecográfico. El Oncólogo Radioterápico establecerá, en cada paciente, si se debe utilizar alguno de estos procedimientos y cual es el más idóneo.

Durante la irradiación, es importante reproducir las mismas condiciones de recto y vejiga que se han utilizado para la TC de planificación. El tratamiento se realiza en acelerador lineal, con técnica 3D o Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT), siendo deseable control diario con Radioterapia Guiada por la Imagen (IGRT).

Si se opta por la braquiterapia, exclusiva o combinada con la radioterapia externa, se recurre al implante intersticial (ubicar la fuente radiactiva dentro de la zona a tratar, en este caso, la próstata). Para ello, en quirófano y bajo anestesia, se colocan unas agujas desde la piel del periné hasta la próstata, controlando la ubicación adecuada mediante ecografía transrectal.

Tumores testiculares: La radioterapia externa (RTE), se planifica sobre las imágenes de una TC, que se le realiza al paciente en la posición en la que cada día recibirá el tratamiento. Para mantener y reproducir a diario la posición elegida, en este caso decúbito supino (tumbado boca arriba), con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado. Con frecuencia los muslos se separan ligeramente y se coloca una protección sobre el escroto. Al finalizar la adquisición de la TC, se efectúan unos tatuajes en la piel de la parte inferior del abdomen, que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre según lo planificado.

El tratamiento se realiza en acelerador lineal, con planificación 3D.

Tratamiento

Cáncer de próstata: Los tumores de próstata se dividen en grupos de bajo, intermedio y alto riesgo. La agrupación se realiza en función de parámetros del tumor: grado de Gleason, PSA y estadificación (tamaño y extensión del tumor), y el tratamiento se propone en función de dichos grupos de riesgo.

En tumores de bajo riesgo, las opciones son: cirugía con extirpación de la próstata (prostatectomía radical), braquiterapia o radioterapia externa.

En riesgo intermedio, se puede indicar tanto una prostatectomía como la radioterapia externa exclusiva o combinada con braquiterapia. Eso sí, en la mayoría de los casos, asociada a tratamiento hormonal de corta duración, previo y concomitante con la irradiación. Ambas opciones tienen resultados similares por lo que la elección dependerá de la decisión final entre médico y paciente.

Aunque es necesario un mayor seguimiento, muchos estudios clínicos apoyan la eficacia y seguridad de la SBRT o Radioterapia estereotáxica extracraneal en grupos seleccionados de pacientes con cáncer de próstata. Cyberknife permite este tipo de tratamiento en pocas sesiones acortando el tiempo total de tratamiento.

En el grupo de alto riesgo, la prostatectomía tiene una indicación mucho menos relevante que la radioterapia. Ésta puede ser externa exclusiva o combinada con braquiterapia. En la mayoría de pacientes, se asocia a tratamiento hormonal de larga duración, previo, concomitante y posterior a la irradiación.

En cualquiera de los casos, si se ha realizado una prostatectomía, puede estar indicada la realización de radioterapia externa postoperatoria en la zona donde estaba localizado el tumor. Asimismo es necesaria, en muchos casos, en pacientes en los que después de la cirugía el análisis de PSA comienza una elevación lenta y progresiva sin que se pueda encontrar tumor en ninguna zona del cuerpo. Esta situación se conoce como recaída bioquímica.

Por último, en otras ocasiones, la radioterapia se emplea con intención paliativa sobre diferentes localizaciones de metástasis óseas. En estos casos, la radioterapia se administra también en acelerador lineal, pero son tratamientos con menor complejidad, tanto en su planificación como en la dosis/número de sesiones.

Una vez más, el Oncólogo Radioterápico establecerá de forma individualizada qué tratamiento es el más idóneo.

Tumores testiculares: El tratamiento de los tumores testiculares es inicialmente quirúrgico, para extirpar el testículo en el que asienta el tumor (orquiectomía). El tratamiento posterior dependerá de que se trate de un seminoma o un tumor germinal no seminomatoso. En el seminoma el manejo posterior va a depender de la extensión de la enfermedad, pudiendo ser vigilancia exclusiva, radioterapia administrada sobre los ganglios de la pelvis y la región paraaórtica (ambas dentro del abdomen), o quimioterapia. El equipo médico, una vez estudiado cada caso, propone al paciente el tratamiento mas adecuado. En los tumores no seminomatosos, en función de la extensión de la enfermedad, se puede realizar vigilancia, cirugía para extirpación de ganglios retroperitoneales (dentro del abdomen) y/o quimioterapia. La radioterapia solo se utiliza para tratamiento paliativo.

Efectos Secundarios

Agudos: Durante la radioterapia de tumores de próstata, pueden evidenciarse síntomas de irritación de vejiga (necesidad de orinar cada poco tiempo, urgencia para orinar y escozor al inicio o final de micción). Síntomas de irritación de recto (aumento del número de deposiciones y/o consistencia mas blanda de las mismas e irritación de la zona próxima al ano). Habitualmente, son de carácter leve y mejoran rápidamente tras el fin de la radioterapia. En la irradiación de seminoma, pueden producirse nauseas, ya que se trata de campos abdominales extensos que incluyen un tramo amplio de intestino. Los Oncólogos Radioterápicos suelen indicar a los pacientes tratamiento con antieméticos, con lo que se controlan dichas molestias.

Tardíos: Tienen lugar meses o años después de finalizar el tratamiento. Después del tratamiento del cáncer de próstata puede producirse rectitis y cistitis (alteración de la pared del recto o de la vejiga). El número de casos es muy pequeño.

Tumores Hematológicos

Leucemia, linfoma -Hodgkin y no-Hodgkin-, y mieloma múltiple

Son un grupo heterogéneo de enfermedades malignas que afectan a la sangre, la médula y los ganglios linfáticos. Las más prevalentes son la leucemia linfática crónica (LLC) y todo el grupo de linfomas (que incluye los Hodgkin y los de células B y T). Aunque la mayoría de los tumores hematológicos se tratan con quimioterapia, la radioterapia tiene un papel relevante en muchos casos.

Planificación

La planificación de la radioterapia se realiza en una TC que se lleva a cabo en la posición adecuada, previamente elegida en función de la zona a tratar, que será en la que se va a colocar al paciente para recibir el tratamiento. Para ello, se busca un sistema de posicionamiento e inmovilización idóneo para reproducir exactamente la misma, todos los días que dure la irradiación. Como pueden localizarse en muchas zonas (cuello, tórax, abdomen o pelvis), el sistema utilizado variará en función de cada caso.

Se utilizará PET-TAC o RM (resonancia magnética) para ayudar en la planificación, en aquellos casos en los que el Oncólogo Radioterápico considere que es necesario para lograr una mejor definición de las zonas a irradiar.

El tratamiento se realiza en acelerador, con técnica 3D o IMRT.

Tratamiento

Dentro del grupo de tumores denominados Linfomas no-Hodgkin (LNH) se incluyen diversos tipos, que se tratan de manera diferente. La mayoría se combaten con quimioterapia y, en muchos casos, asociada a radioterapia.

En caso de linfoma folicular de bajo grado localizado (estadio I y II), la radioterapia exclusiva, inmunoterapia con/sin quimioterapia o inmunoterapia/quimioterapia y radioterapia, son las diferentes opciones de tratamiento.

En los linfomas foliculares extensos (estadio III y IV), podrá optarse por la observación o el tratamiento en función de las zonas afectadas, la progresión de la enfermedad y la existencia o no de síntomas. En estos pacientes, la radioterapia se utiliza en caso de ser necesario paliar algunos síntomas, en zonas susceptibles de irradiación.

Los linfomas del manto localizados, pueden tratarse con quimioterapia exclusiva, ésta y radioterapia o sólo con radioterapia como único tratamiento.

En el linfoma de Burkitt, la quimioterapia es el tratamiento de elección y, en ocasiones, es necesario un trasplante de médula en pacientes que consiguen remisión completa de la enfermedad. En algunos casos, cuya enfermedad no desaparece completamente, tras quimioterapia puede ser necesaria la radioterapia paliativa.

Los linfomas difusos de células grandes B se tratan con quimioterapia, y en casos de enfermedad voluminosa, se emplea la radioterapia para consolidar la respuesta a la quimioterapia. También se puede utilizar como tratamiento exclusivo en los pacientes que sean refractarios o no candidatos a quimioterapia. Otra indicación es pre o post trasplante de médula.

En los linfomas cutáneos, en función del tipo y extensión, la radioterapia se puede utilizar como tratamiento exclusivo o asociado a quimioterapia.

Los linfomas de células T suelen tratarse con quimioterapia seguida de radioterapia.

El tratamiento del linfoma NK/células T nasal o extranasal, usualmente es con quimioterapia y radioterapia aunque, en algunos casos precoces, puede emplearse radioterapia exclusiva.

El linfoma MALT gástrico, si se asocia con infección por Helicobacter pylori, se trata con antibióticos para erradicar el germen. Si no se asocia con infección por H. pylori, en estadio precoz, se suele tratar con radioterapia o con quimio/inmunoterapia. En localización no-gástrica, estadio precoz, puede tratarse con resección quirúrgica o radioterapia. Si es avanzado, se puede optar por la observación o el tratamiento en función de las zonas afectadas, la progresión de la enfermedad y la existencia o no de síntomas. El tratamiento puede ser con quimioterapia con/sin inmunoterapia y radioterapia, en caso de ser necesario paliar los síntomas.

El linfoma de Hodgkin se divide en varios subtipos según la extensión y tamaño de la enfermedad y el tipo de célula que predomina. En la mayoría de los casos el tratamiento combina la quimioterapia con la radioterapia posterior. La irradiación se administra sobre los sitios de mayor enfermedad inicial o de resto de ella después de la quimioterapia. En un número limitado de pacientes, que se diagnostican con estadio precoz del tipo predominio linfocítico, se puede plantear radioterapia como tratamiento exclusivo.

Dentro del mieloma, englobamos el plasmocitoma solitario óseo o extraóseo y elmieloma múltiple. En el primer caso, se trata de tumor maligno de células plasmáticas localizado, o bien en algún hueso (mucho más frecuente) o en otros tejidos blandos del cuerpo. En el mieloma múltiple, la enfermedad está extendida con afectación a varios niveles. Los plasmocitomas solitarios, óseos y extraóseos, se tratan con radioterapia exclusiva y/o extirpación quirúrgica, en los casos en que sea posible. En los pacientes con mieloma múltiple el tratamiento se plantea en función de la afectación y síntomas que presenten, pudiendo ser desde observación en aquellos pacientes asintomáticos y con poca afectación por la enfermedad, hasta quimioterapia seguida o no de trasplante de médula.

Efectos Secundarios

Por la diversidad de localizaciones posibles del linfoma, los efectos secundarios dependerán de la zona de irradiación. La dosis de radioterapia empleada es, en general, mas baja que para otros tumores, por lo que también la posibilidad de tener efectos secundarios es menor.

Tumores Musculoesqueléticos

Los sarcomas óseos y de partes blandas comprenden todos aquellos que se originan en huesos, músculos, articulaciones u otros tejidos blandos.

Los sarcomas óseos incluyen varios tipos: osteosarcoma, condrosarcoma, sarcoma de Ewing, etc. Cada uno de ellos requiere de un tratamiento multimodal diferente, donde la radioterapia representa un papel importante según el momento del proceso.

Por otro lado, los sarcomas de partes blandas son tumores originados en los tejidos blandos del cuerpo (músculos, grasa, vasos sanguíneos, ligamentos, etc.). Por su gran variedad y localización, existen numerosos tipos: liposarcoma, leiomiosarcoma, rabdomiosarcoma, sarcoma sinovial, fibrohistiocitoma maligno, sarcoma alveolar, sarcoma fibromixoide, entre otros. Son frecuentes en extremidades, retroperitoneo, tronco, abdomen y cabeza y cuello. y La radioterapia forma parte fundamental del tratamiento en la mayoría de ellos.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado para poder reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará la radioterapia. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel de la región a tratar, que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

La planificación de la braquiterapia, en aquellos pacientes en que se utiliza como sobreimpresión (administrar una dosis adicional), se realiza también con un sistema de planificación 3D.

Tratamiento

Los sarcomas óseos requieren de tratamientos diferentes según el tipo. En el caso del sarcoma de Ewing, la radioterapia tiene un papel muy relevante como parte del tratamiento radical, junto a la quimioterapia o asociada a la cirugía, tanto pre como postoperatoria. En el resto de tumores, se emplea como tratamiento, fundamentalmente, postoperatorio. Asimismo, la radioterapia está indicada en tumores irresecables (los que no se pueden extirpar quirúrgicamente) y como tratamiento paliativo. En todos los casos, se administra en aceleradores lineales que permiten técnicas de radioterapia 3D y radioterapia de intensidad modulada (IMRT).

En los sarcomas de partes blandas el tratamiento habitual es la cirugía junto a radioterapia pre, post o intraoperatoria y con frecuencia una combinación de las mismas. Al igual que en los sarcomas óseos, la radioterapia externa (RTE) se administra en aceleradores lineales que permiten técnicas de radioterapia 3D y radioterapia de intensidad modulada (IMRT).

Con frecuencia, en los sarcomas de partes blandas está indicada una sobreimpresión (administrar una dosis adicional) en la zona del lecho tumoral. Ésta puede realizarse mediante radioterapia externa, localizando la zona mediante la visualización en el TC de planificación, o mediante braquiterapia. En el mismo acto quirúrgico de extirpación del tumor, puede realizarse el implante de los tubos plásticos o agujas metálicas donde entran las fuentes radiactivas necesarias para la braquiterapia. Esto tiene múltiples ventajas para el paciente ya que, en la misma cirugía, se extirpa el tumor y se posicionan los catéteres en el lecho tumoral, permitiendo que una dosis alta de radiación llegue solo a dicha zona, preservando los tejidos sanos cercanos. Esto es posible gracias a un equipo multidisciplinar en el que participan los cirujanos y oncólogos radioterápicos.

Efectos Secundarios

Agudos: Epitelitis (irritación de la piel).

Crónicos: Fibrosis.

Cáncer de Pulmón y Timoma

El cáncer de pulmón es el tumor maligno más frecuente y, en muchos casos, suele afectar a fumadores o personas que han dejado de hacerlo recientemente. Se conoce como timoma a los tumores que se desarrollan en los restos del timo (órgano del sistema linfático ubicado en la parte superior del tórax, debajo del esternón, de mayor tamaño en infancia y del que en el adulto quedan sólo restos pequeños).

La radioterapia, en estos casos, tiene un papel relevante en:

Enfermedad precoz: en pacientes inoperables (por enfermedades que impidan la cirugía o en aquellos que rechazan la misma).

Enfermedad localmente avanzada: parte fundamental del tratamiento, generalmente, multimodal (que asocia varios tratamientos: radioterapia, quimioterapia y/o cirugía).

Enfermedad diseminada: como tratamiento paliativo local o de metástasis.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado, para poder reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Generalmente, se lleva a cabo en decúbito supino (tumbado boca arriba), con los brazos separados del cuerpo y por encima de la cabeza, sujetos o estabilizados en el sistema de inmovilización. Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará la radioterapia. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel del tórax que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

En la mayoría de casos se utilizará PET-TC para la planificación ya que, en esta patología, es de especial utilidad para la delimitación adecuada del volumen tumoral.

En los casos en que se vaya a realizar radioterapia corporal estereotáctica (SBRT), se valorará la colocación de marcas fiduciales (pequeñas marcas que se depositan en el interior o próximas al tumor para permitir el tratamiento). De precisarse, la colocación de las mismas se realiza mediante una punción desde el exterior, guiada por TC.

Tratamiento

Enfermedad precoz, en pacientes inoperables o que rechazan la cirugía: El tratamiento de elección para el cáncer de pulmón localizado es la cirugía. Sin embargo, en pacientes inoperables o que rechazan esta alternativa, la radioterapia es, también, una buena opción de tratamiento. En este caso, la técnica a utilizar dependerá del tamaño, localización y extensión del tumor.

En tumores pequeños, la técnica adecuada es la radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) con Cyberknife (tratamiento que permite administrar una dosis muy elevada, exclusivamente al tumor, respetando al máximo el tejido sano, con la ventaja adicional de no precisar de inmovilización limitante del movimiento respiratorio por su capacidad de ajustar el haz de radiación de manera continua al movimiento del tumor dentro del pulmón). En el resto de tumores precoces, pero que no reúnen criterios para poder realizar SBRT, el tratamiento se realiza con aceleradores lineales que permiten técnicas de radioterapia 3D y radioterapia de intensidad modulada (IMRT).

Como tratamiento postoperatorio: La radioterapia ayuda a disminuir la posibilidad de reaparición del tumor en la zona, tanto en pacientes operados pero cuyo tumor ha resultado tener una extensión en los ganglios del mediastino (zona entre los dos pulmones) mayor que la evidenciada en el estudio preoperatorio, como en pacientes cuyo margen de resección es escaso.

Enfermedad localmente avanzada: La radioterapia es parte fundamental del tratamiento en estos casos, habitualmente asociada a quimioterapia. El tratamiento se puede realizar de forma concurrente (radioterapia y quimioterapia a la vez) o secuencial (radioterapia después de quimioterapia). Para ello, se utilizan aceleradores lineales que permiten técnicas de radioterapia 3D y radioterapia de intensidad modulada (IMRT). En el caso que el tumor tenga un componente endobronquial la combinación de radioterapia externa con braquiterapia puede ser una buena opción.

En tumores localmente avanzados, también está indicada la radioterapia postoperatoria en aquellos pacientes no candidatos a cirugía inicial, tratados con quimioterapia para reducir el tamaño del tumor de forma previa a la resección quirúrgica. La radioterapia ayuda a consolidar el tratamiento del tumor que estaba afectando a los ganglios del mediastino o la zona del tumor pulmonar, cuando queda próxima al margen de resección.

Enfermedad diseminada: como tratamiento paliativo local o de metástasis.

En algunos casos de metástasis cerebrales o de otras metástasis extracraneales, si la carga tumoral es baja (oligometástasis), puede realizarse radiocirugía o radioterapia estereotáxica hipofraccionada en unidades específicas para estos tratamientos, como son gammaknife y cyberknife.

Efectos Secundarios

Agudos: Esofagitis (irritación del esófago).

Subagudos o Crónicos: Neumonitis (irritación del pulmón), que puede manifestarse después de 3-6 meses de la radioterapia aunque, generalmente, son leves y transitorias.

Cáncer de Piel

Es el cáncer que se forma en los tejidos de la piel. Existen varios tipos: el que se forma en los melanocitos, conocido como melanoma, el de la parte interior de la epidermis, denominado carcinoma de células basales o basocelular, el que se forma en las células escamosas, llamado carcinoma de células escamosas y el carcinoma neuroendocrino de la piel, originado en las células neuroendocrinas.

Cáncer de piel (no melanoma): La radioterapia tiene un papel importante tanto como tratamiento exclusivo, alternativo a la cirugía, como postoperatorio, en algunos casos.

Melanoma: En este caso, la radioterapia está indicada en diferentes situaciones: como tratamiento del tumor inicial, tras la cirugía; en irradiación postoperatoria de cadenas ganglionares afectadas por el tumor; o con intención paliativa, en metástasis cerebrales, óseas, etc.

Planificación

Los tumores cutáneos (no – melanoma) suelen aparecer en la piel de las zonas expuestas al sol. Si se emplea radioterapia externa, para planificarla, lo primero es elegir la posición y el sistema de inmovilización mas adecuado, en función de la localización.

Cuando sólo es necesario tratar el tumor cutáneo y no los ganglios, es decisión del Oncólogo Radioterápico si se debe realizar una TC para planificar la radioterapia o se puede efectuar la planificación sin ella, ya que el tumor puede visualizarse de forma directa. Cuando se necesitan tratar los ganglios siempre se recurre a una TC.

Si se precisa realizar una irradiación paliativa, por metástasis, en función de la zona a tratar, se selecciona el sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado y se realiza una TC en la que se planifica la radioterapia. El tratamiento se lleva a cabo en acelerador lineal. En algunos pacientes con metástasis cerebrales, en función del número, tamaño y localización de las mismas, el equipo médico puede considerar que el tratamiento más adecuado es la radiocirugía, que se realizaría valorando cada caso de manera individual con Cyberknife.o con Gammaknife.

Tratamiento

Tumores no melanoma:

Carcinoma basocelular o de células basales. Se puede realizar extirpación quirúrgica del tumor o radioterapia. Se elige una u otra, tras valorar a cada paciente, teniendo en cuenta, además de la curación, los resultados estéticos. Si se opta por cirugía y el tumor alcanza el margen de resección de la zona extirpada, se puede indicar radioterapia postoperatoria o realizar una cirugía más extensa.

Carcinoma de células escamosas. Al igual que los tumores anteriores, se puede realizar extirpación quirúrgica del tumor o radioterapia. Sin embargo, la probabilidad de afectación de ganglios es mucho mayor. Por este motivo, el equipo médico, en los casos indicados realiza estudios para valorar si existe infiltración ganglionar y si es necesario hacer algún tipo de tratamiento sobre ellos. Generalmente, la opción es la extirpación de los ganglios correspondientes y la irradiación posterior de la zona. En algunos pacientes no es posible la cirugía y se realiza radioterapia exclusiva.

Melanoma: El tratamiento inicial del melanoma es la extirpación quirúrgica. Si el margen de piel sana resecada alrededor del tumor es escaso, se suele realizar una resección mas amplia. Sin embargo, en algunos pacientes, se indica radioterapia. También es habitual realizar extirpación de las cadenas ganglionares afectadas por el tumor. Con frecuencia se debe realizar radioterapia postoperatoria de dichas áreas ganglionares, dependiendo la indicación o no de irradiación, del número de ganglios infiltrados por el tumor.

Efectos Secundarios

Agudos: Irritación de la piel en la zona de tratamiento, manifestada como enrojecimiento de diversa intensidad, incluso con pequeña ulceración de la piel, en algunos casos. Se restablece en pocas semanas tras finalizar el tratamiento.

Crónicos: En muchos pacientes no hay alteraciones a largo plazo. En algunos puede evidenciarse una piel más fina en la zona tratada. Depende de la dosis que haya sido necesario administrar y del área irradiada.

Patalogia Benigna

Aunque la radioterapia se emplea, fundamentalmente, para el tratamiento de los tumores malignos, también está indicada para tratar algunas enfermedades benignas.

  • La patología benigna que se puede tratar con radiación se puede dividir en: Tumores benignos: adenoma de hipófisis, neurinoma benigno, meningioma clásico, tumores desmoides …
  • Procesos en el límite entre cuadros hiperproliferativos y neoplasias: histiocitosis de células de Langerhans, enfermedad de Kimura …
  • Trastornos del sistema vascular: malformaciones arterio-venosas, hemangiomas …
  • Trastornos inflamatorios o proliferativos de tejidos blandos: enfermedad de Dupuytren, queloides, oftalmopatía de Graves, pseudotumor orbitario …
  • Trastornos osteoarticulares: tendinitis y bursitis, espolón del calcáneo, profilaxis de la osificación heterotópica de cadera, periartritis …

Planificación

La planificación se lleva a cabo en una TC, realizada en la posición considerada mas idónea. La elección del sistema de posicionamiento e inmovilización depende de la zona a tratar, optando siempre por el más adecuado, que permita reproducir la postura elegida para la irradiación, todos los días del tratamiento.

La radioterapia se realiza en acelerador lineal. Ciertas patologías, como las malformaciones arterio-venosas o neurinomas localizados en el cerebro, también pueden tratarse en Gammaknife.

Tratamiento

La radioterapia ha demostrado ser un tratamiento eficaz para determinadas enfermedades benignas, como las mencionadas previamente, cuando ocasionan un grave deterioro de la calidad de vida de los pacientes. El equipo médico es el que, estudiando cada caso, decide cuando es el momento de proponer la irradiación. En varias ocasiones se indica tras el fracaso de otras terapias. En otras, se considera la primera alternativa terapéutica, cuando el riesgo potencial de otro tratamiento es mayor que el de la irradiación.

Tumores de Cabeza

Tumores de cabeza y cuello

 Bajo el nombre de Cáncer de Cabeza y Cuello se incluye a un grupo de tumores malignos cuyo origen se encuentra en la cavidad oral y nasal, nasofaringe, orofaringe, hipofaringe, laringe, senos paranasales y glándulas salivares, así como la metástasis ganglionar cervical de origen desconocido.

Representan, aproximadamente, el 5% de los cánceres en hombres y el 2% en mujeres. En conjunto, son la quinta neoplasia más frecuente en la población mundial siendo, en Europa, el tumor más frecuente el de laringe (40% del total) seguido del de orofaringe, cavidad oral y nasofaringe.

La radioterapia, en estos casos, tiene un papel relevante en varias indicaciones:

– Como tratamiento alternativo a la cirugía con resultados equivalentes en:

Estadios precoces y tumores localizados: con resultados de control de la enfermedad similares a los de la cirugía, pero con menor impacto en la funcionalidad.

Estadios localmente avanzados: con el objetivo de preservar el órgano. Habitualmente se asocia a quimioterapia radiosensibilizante. En un importante número de pacientes se consigue curar el tumor conservando funciones tan importantes como la deglución y el habla.

– Como tratamiento complementario a la cirugía, radioterapia postoperatoria: en tumores localmente avanzados por afectación de estructuras vecinas y/o por infiltración de ganglios linfáticos regionales, disminuye la recaída local y mejora el control del tumor

En tumores de nasofaringe (cavum): Por su localización no se puede realizar resección quirúrgica y, por ello, la radioterapia es el tratamiento de elección tanto en estadios precoces, de forma exclusiva, como en avanzados, asociando quimioterapia.

Planificación:

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario elaborar una máscara de inmovilización adaptada a la cabeza del paciente tras elegir la posición más favorable para el tratamiento. Con ella puesta, se realiza una TC en la que, posteriormente, se va a planificar la radioterapia. En ocasiones, es importante disponer de Resonancia Magnética y/o PET-TC como apoyo ya que, la fusión de todos, permite una mejor visualización del tumor y de los órganos críticos (órganos sanos situados en las proximidades del tumor en los que hay que limitar la dosis de radiación).

Tratamiento:

En tumores precoces, estadios iniciales o localizados: La radioterapia puede elegirse como tratamiento único ya que con ella se consiguen resultados similares a la cirugía.

Tumores localmente avanzados: En estos pacientes se puede realizar cirugía y radioterapia postoperatoria (con o sin QT radiosensibilizante), o bien, radioterapia con quimioterapia radiosensibilizante (siempre que sea posible) con intención radical, para preservación de órgano. En este caso son tumores que, por sus volúmenes irregulares, con frecuencia cóncavos alrededor de órganos de riesgo (médula espinal y parótidas), se benefician de planificación de tratamiento con Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT) y Radioterapia Guiada por la Imagen (IGRT). Por ello, laArcoterapia Dinámica, de alta precisión y rapidez, disponible en el Acelerador Lineal Varian 2300 iX, es ideal para la realización de este tratamiento.

Efectos secundarios:

Agudos: Mucositis (daño en la mucosa de la zona irradiada) y epitelitis (irritación de la piel en el campo de radiación).

Tardíos (meses o años después): xerostomía (sequedad de boca), caries y fibrosis.

Tumores de Tiroides

Dentro de los tumores malignos de tiroides se distinguen diferentes tipos según la célula en la que se originan. Aquellos bien diferenciados, más frecuentes y con mejor evolución, son de tipo papilar y folicular, cuya aparición es más frecuente en mujeres jóvenes. El tratamiento habitual es la resección quirúrgica con o sin administración de Yodo radiactivo, en ocasiones complementado con radioterapiaexterna. Otro tipo es el carcinoma medular, de la familia de tumores neuroendocrinos, y mucho menos frecuente que los anteriores. Se trata con cirugía y, en algunos casos, radioterapia postoperatoria. El grupo se completa con elcarcinoma anaplásico, de menor incidencia y evolución más agresiva, cuyo tratamiento pasa por la extirpación quirúrgica (en los casos que sea posible) y la administración de quimioterapia con o sin radioterapia.

Planificación

La planificación de la radioterapia se realiza en una TC, que se le hace al paciente en la misma posición en que va a ser tratado. La adquisición se hace en decúbito supino (tumbado boca arriba), con frecuencia tras la elaboración previa de una máscara adaptada a la cabeza del paciente y un sistema de inmovilización de hombros y parte superior del tórax (la zona a tratar incluye la parte inferior del cuello y superior del tórax), para garantizar la reproducción exacta de la postura, todos los días del tratamiento. La radioterapia se realiza en acelerador, con técnica 3D o, mas frecuentemente, IMRT.

Tratamiento

Los tumores bien diferenciados, de tipo papilar y folicular se tratan con resección quirúrgica con o sin administración de Yodo radiactivo (I-131). El I-131 es un isótopo radiactivo empleado por la afinidad que tiene para concentrarse en el tejido tiroideo. Este tipo de tratamiento se denomina radiación metabólica, porque el isótopo se ingiere en forma líquida y circula en el organismo hasta concentrarse en las células tiroideas y liberar altas dosis de radiación a las mismas, produciendo su destrucción selectiva. Para ello, el paciente necesita permanecer unos días en una habitación especial, aislado, puesto que emite radiación, que puede afectar a las personas de su alrededor. Los médicos que controlan el tratamiento son los especialistas en medicina nuclear y endocrinos. Los pacientes reciben el alta cuando han eliminado completamente el Yodo radiactivo. En algunos pacientes está indicada la radioterapiaexterna posterior para complementar el tratamiento. El equipo de especialistas, a los que se suma también el oncólogo radioterápico, estudiando cada caso, deciden quién puede beneficiarse de dicha terapia.

En los tumores medulares, el tratamiento inicial suele ser con cirugía, realizando tiroidectomía y disección de los ganglios del cuello. Con frecuencia se indicaradioterapia postoperatoria. La decisión del tratamiento complementario se toma, por los especialistas, en función de la extensión del tumor y la afectación de los ganglios. También se indica radioterapia para paliación de síntomas, en pacientes con enfermedad diseminada.

En el caso de los tumores anaplásicos, se realiza extirpación quirúrgica, si es factible, añadiendo radioterapia postoperatoria. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes, la extensión del tumor no permite la extirpación y el tratamiento se realiza con quimioterapia y radioterapia.

Tumores Cerebrales

Los tumores cerebrales primarios son los que se originan de células propias del tejido cerebral. En el cerebro también pueden crecer tumores cuyas células proceden de neoplasias localizadas en otras áreas del organismo (metástasis). Los metastásicos son mucho más frecuentes que los primarios. Entre 20% y 40% de los enfermos de cáncer son susceptibles de desarrollar metástasis cerebrales. En todos los casos, la radioterapia es parte fundamental del tratamiento.

Planificación

En primer lugar, es necesario elaborar una máscara de inmovilización ajustada a la cabeza del paciente y que se sujeta en un dispositivo anexo a la mesa, tanto de la TC de planificación, como de la del acelerador lineal donde se realiza la radioterapia. Ésta se lleva a cabo cuando ya se ha seleccionado la posición más favorable para el tratamiento del paciente, habitualmente en decúbito supino (tumbado boca arriba) con el cuello apoyado adecuadamente. Con la máscara colocada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se va a planificar la radioterapia. El especialista en Oncología Radioterápica determina si se debe disponer de Resonancia Magnética ya que, con frecuencia, la fusión de sus imágenes, con las de la TC de planificación, permiten una mejor visualización del tumor y de los órganos críticos (órganos sanos situados en las proximidades del tumor, en los que hay que limitar la dosis de radiación).

Si el tratamiento de elección es con radiocirugía, la máscara de inmovilización es más rígida y siempre se recurre a la resonancia magnética para conseguir una mejor definición del tumor y del tejido adyacente, para una planificación mas precisa.

Tratamiento

 En los tumores cerebrales de bajo grado (astrocitoma de bajo grado y oligodendroglioma), el tratamiento inicial es quirúrgico siempre que el tamaño y la localización del tumor lo permitan. Si la extirpación ha sido completa, no suele ser necesario tratamiento postoperatorio. En caso de extirpación incompleta, se complementa con radioterapia postoperatoria, fundamentalmente en casos de pacientes con síntomas provocados por el propio tumor.

En tumores no operables, la radioterapia suele ser el tratamiento de elección.

En tumores recurrentes, se intenta una nueva resección quirúrgica y, en el postoperatorio, se administra radioterapia. En algunas ocasiones se administra también quimioterapia.

En tumores de alto grado (astrocitoma anaplásico y glioblastoma multiforme) el tratamiento inicial, siempre que sea posible, es la cirugía asociando radioterapia y, en muchos casos, quimioterapia postoperatoria. Si la resección quirúrgica no es posible, se realiza radioterapia concurrente con quimioterapia y quimioterapia posterior.

Para tratamiento del ependimoma, primero se intenta la extirpación del tumor y, en la mayoría de los pacientes, después se administra radioterapia postoperatoria, localizada o extensa (incluyendo cerebro y médula espinal), en función de la extensión del mismo.

En el meduloblastoma, el tratamiento es con resección quirúrgica y posterior irradiación craneoespinal (incluyendo cerebro y médula espinal), asociada o no a quimioterapia posterior.

El tratamiento de los meningiomas se plantea en función de su tamaño, características y sintomatología. En tumores pequeños y no sintomáticos, ambas opciones son posibles (cirugía o radioterapia), se prefiere esta última en los casos en que, por la localización del tumor, su crecimiento o la extirpación quirúrgica pudieran producir secuelas neurológicas. En tumores de mayor tamaño (>3 cm) y/o que produzcan síntomas, el tratamiento puede ser con cirugía o radioterapia. En los pacientes a los que se extirpa el tumor, se administra radioterapia postoperatoria si la resección es incompleta o se trata de un meningioma maligno.

La radioterapia juega un papel fundamental en el tratamiento de las metástasis cerebrales. En los pacientes con tumores en progresión fuera del cerebro, y/o los que presentan múltiples lesiones, el tratamiento es con radioterapia holocraneal (todo el cerebro). En aquellos con pocas lesiones, en general menos de 3, y si el tumor primario está controlado o se considera que pueda estarlo, se puede realizar radiocirugía asociada o no con radioterapia holocraneal.

La radioterapia externa se realiza en acelerador lineal. La radiocirugía puede llevarse a cabo en acelerador lineal, Cyberknife o Gammaknife, siendo el equipo de médicos especialistas los que eligen en cada caso el sistema más conveniente.

Efectos Secundarios

Efectos agudos: alopecia (caída del cabello), parcial o completa. Será permanente o transitoria en función de la dosis. Edema cerebral (puede producir dolor de cabeza, nauseas, vómitos y mareo) y se previene o trata con corticoides.

Efectos tardíos: En algunos pacientes, en función de la zona del cerebro radiada, puede notarse cierto grado de deterioro de funciones superiores (ej. pérdida de memoria, disminución de la concentración…).

Cáncer de Mama

El cáncer de mama es el tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria. Es el más frecuente en las mujeres occidentales y en España se diagnostican alrededor de 22.000 nuevos casos al año.

La radioterapia representa un papel muy importante en el tratamiento integral de esta enfermedad en los siguientes casos:

Estadios precoces, como parte fundamental del tratamiento conservador.

Estadios localmente avanzados, donde se administra una vez practicada una mastectomía (extirpación de la mama).

Enfermedad diseminada, como tratamiento paliativo.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización, eligiendo el mas adecuado en función de la anatomía de cada paciente que permita reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Generalmente, se lleva a cabo en decúbito supino (tumbada boca arriba) y, en algunas ocasiones, en decúbito prono (tumbada boca abajo). Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará laradioterapia. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel del tórax que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

Tratamiento

Estadios precoces: generalmente, se realiza un tratamiento conservador. El cirujano lleva a cabo tumorectomía (extracción del tumor), con extirpación de los ganglios axilares y, posteriormente, se utiliza la radioterapia para tratar la mama restante incluyendo o no, según cada caso, los ganglios axilares y supra-infraclaviculares.

La Radioterapia externa (RTE) se administra en toda la mama restante en sesiones diarias durante 4-5 semanas para, finalmente, en los casos en que esté indicado completar el tratamiento con dosis mayores de radiación (sobreimpresión). Esto puede realizarse con radioterapia externa, durante 5-8 días más, integrando la sobreimpresión en el tratamiento inicial, o con braquiterapia.

La radioterapia externa se realiza en un acelerador lineal, mientras que labraquiterapia es un procedimiento en el que, el oncólogo radioterápico, mediante un procedimiento de cirugía menor – con la anestesia oportuna -, coloca unas agujas o tubos plásticos en la zona donde estaba el tumor, para introducir en ellos una fuente radiactiva, que libera la dosis de radiación planificada. La elección de uno u otro sistema para la sobreimpresión se valora de forma individualizada, seleccionando el más adecuado para cada paciente.

– Estadios localmente avanzados con mastectomía: En estos casos, la radioterapia externa está indicada en pacientes con ganglios afectados por el tumor, tumores mayores de 5 centímetros o si el margen de resección desde el tumor es muy escaso. El tratamiento se realiza en acelerador lineal.

Tanto en estadios precoces como avanzados, si se tratan con quimioterapia, la radioterapia, habitualmente, se administra después de la misma.

– Enfermedad diseminada. Es muy frecuente administrar radioterapia paliativa en diferentes momentos de la enfermedad. Se utiliza para tratar determinadas localizaciones de metástasis óseas (vertebrales, pelvis, húmero o fémur) y metástasis cerebrales. Se lleva a cabo en un acelerador lineal. En algunos casos de metástasis cerebrales, puede realizarse radiocirugía o radioterapia estereotáxica hipofraccionada.

Efectos secundarios

Agudos: Epitelitis (irritación de la piel en el campo de radiación)

Tardíos (meses o años después): Fibrosis (aumento de consistencia de mama)

Tumores Digestivos

Se trata de un grupo de tumores muy heterogéneo ya que el aparato digestivo comprende todo el tubo digestivo completo (esófago, estómago, intestino, colon-recto y ano) y, además, el páncreas y el hígado.

La radioterapia, en la mayoría de las localizaciones, tiene un papel relevante asociada o no a cirugía y/o quimioterapia.

Planificación

La planificación de la radioterapia externa (RTE) se lleva a cabo en una TC que se realiza tras colocar al paciente en un sistema de posicionamiento e inmovilización, eligiendo el mas adecuado en función de la zona a tratar. Se opta por el que permita reproducir, de forma más cómoda y estable, la misma postura cada día del tratamiento. En el cáncer de esófago, de unión esófago-gástrica y gástrico, la TC se realiza en decúbito supino (tumbado boca arriba), utilizando contraste iv y/u oral en algunos casos.

Para la localización del tumor se utiliza la información proporcionada por alguna o varias de las siguientes pruebas: panendoscopia, ecoendoscopia, estudio radiológico esófago-gastroduodenal con bario (EGD) y PET-TC. El Oncólogo Radioterápico es quien, tras estudiar cada caso, decide las necesarias.

En cáncer de recto, la posición mas empleada para la irradiación y, por tanto, en la que se hace la TC de planificación, es en decúbito prono (tumbado boca abajo), utilizando un sistema de inmovilización con algún tipo de dispositivo para excluir las asas intestinales del campo de radiación. También es posible realizar la TC de planificación en decúbito supino (tumbado boca arriba) con un sistema de inmovilización específico. Será el especialista en Oncología Radioterápica quien determine la posición mas adecuada de acuerdo a las características de cada paciente. En ocasiones, se utilizan imágenes de RM (resonancia magnética) para conseguir una mejor definición de la extensión tumoral.

En cáncer anal, la posición para la TC de planificación y el tratamiento depende de cada caso, o bien en decúbito supino (tumbado boca arriba) o en decúbito prono. Ambas opciones, con su sistema de inmovilización correspondiente que permita reproducir la postura elegida cada uno de los días del tratamiento.

Para el cáncer de páncreas, la posición para la radioterapia y la correspondiente TCde planificación es en decúbito supino. Se suele emplear contraste intravenoso y oral y, con frecuencia, se utilizan fusión de imágenes de resonancia magnética (RM) y PET-TC para ayudar a la definición de zonas a irradiar.

Cuando se ha completado la adquisición de la TC para la planificación, se efectúan unos tatuajes en la piel de la zona de tratamiento: tórax, en caso de tumores de esófago; abdomen superior, en cáncer gástrico, pancreático y de hígado; y abdomen inferior, en tumores rectales o de región anal, que servirán para localizar las coordenadas que permiten que la radioterapia se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

Tratamiento

En cáncer de esófago, las opciones son: cirugía exclusiva, en tumores muy precoces (poco frecuentes); En el resto, un tratamiento multimodal (combinando radioterapia con quimioterapia y, según el caso, con una esofagectomía -extirpación de parte o todo el esófago-). Asimismo, la radioterapia está indicada como tratamiento paliativo.

El tratamiento se administra en acelerador Lineal con técnica 3D o con Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT), utilizando, en ciertos casos, control previo con cone-beam CT, para Radioterapia Guiada por la Imagen (IGRT).

En algunos pacientes, se considera adecuado combinar radioterapia externa con braquiterapia. Para ésta última, un médico especialista en endoscopia digestiva realiza una esofagoscopia para visualizar el tumor y permitir que el oncólogo radioterápico posicione, en dicha zona tumoral, un catéter donde se introduce la fuente radiactiva el tiempo necesario para administrar la dosis adecuada de radiación. Esta técnica de braquiterapia endoluminal permite administrar dosis elevadas en la zona del tumor y mínimas en los tejidos sanos adyacentes.

En cáncer gástrico, localizado y pequeño, el tratamiento inicial suele ser la cirugía, asociada o no a quimioterapia o radio-quimioterapia postoperatoria, cuya indicación se decide por el equipo médico según la extensión del tumor. En tumores localmente más avanzados, la opción suele ser quimioterapia o radio-quimioterapia preoperatoria o, en algunos casos, postoperatoria.

El tratamiento se administra en acelerador Lineal con técnica 3D o con Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT).

En cáncer de recto precoz se opta, fundamentalmente, por la cirugía. Si en el estudio del tumor se confirma que está limitado al interior de la pared y sin afectación de ganglios se reafirma como tratamiento único. Sin embargo, no es infrecuente que se descubra que el tumor es mayor, en cuyo caso se indicaría tratamiento postoperatorio con radioterapia y quimioterapia. En los pacientes con tumores localmente avanzados desde el momento del diagnóstico inicial, el tratamiento es multimodal. Generalmente, se inicia con radioterapia y quimioterapia, administradas simultáneamente y de forma preoperatoria, para que pasadas unas semanas tras su finalización se realice la cirugía (extirpación del resto de tumor o la zona donde estaba localizado). En el postoperatorio, es frecuente la administración de quimioterapia. Si el paciente ha sido operado sin recibir tratamiento previo, posteriormente se suele realizar radioterapia y quimioterapia.

La radioterapia se administra en acelerador lineal con técnica 3D y juega también un papel en los pacientes que presentan un número pequeño de metástasis del tumor, en hígado o pulmón, en el momento del diagnóstico, si es factible extirparlas quirúrgicamente. En estos casos se suele proponer un tratamiento multidisciplinar que implica iniciar con quimioterapia o quimioterapia y radioterapia sobre tumor rectal y, a continuación realizar cirugía con extirpación del tumor rectal y las metástasis en hígado y/o pulmón.

Para los pacientes con tumores rectales que no pueden ser extirpados, la radioterapia en acelerador lineal con técnica 3D ayuda a mejorar los síntomas así como el dolor o el sangrado. Habitualmente, en estos casos, se combina con quimioterapia.

En algunos pacientes con metástasis hepática o pulmonar, que no pueden extirparse quirúrgicamente, se puede realizar radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) conCyberknife (tratamiento que permite administrar una dosis muy elevada, exclusivamente al tumor, respetando al máximo el tejido sano, con la ventaja adicional de no precisar de inmovilización limitante del movimiento respiratorio por su capacidad de ajustar el haz de radiación de manera continua al movimiento del tumor dentro del pulmón o del hígado).

En el cáncer anal, la radioterapia tiene un papel fundamental, tanto en tumores precoces como localmente avanzados, ya que, asociada con quimioterapia, es el tratamiento de elección. La cirugía, que implica amputación abdominoperineal y colostomía permanente (extirpación de toda la zona desde el ano, con cierre de la piel del mismo y bolsa de colostomía, en una zona del abdomen, para emisión de heces), se deja para los pacientes en los que no se consigue control completo del tumor con radioquimioterapia.

La radioterapia se administra en acelerador lineal habitualmente con Intensidad Modulada (IMRT).

En algunos casos podrá efectuarse, cuando así esté indicado, tratamiento conbraquiterapia.

En cáncer de páncreas se realiza, si es posible, extirpación quirúrgica y tratamiento postoperatorio con quimioterapia o radio-quimioterapia. Si la resección no fuera posible, y se considera que el tumor podría volverse resecable tras tratamiento preoperatorio, se emplea quimioterapia asociada, en algunos casos, a radioterapia para, después, intentar la extirpación. En tumores irresecables, el tratamiento se centra en la administración de quimioterapia y radioterapia.

La radioterapia se administra en acelerador lineal con técnica 3D o IMRT.

En algunos pacientes está indicada la radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) conCyberknife (tratamiento que permite administrar una dosis muy elevada, exclusivamente al tumor, respetando al máximo el tejido sano situado alrededor. En el caso de los tumores de páncreas hablamos de órganos como el intestino delgado, el hígado, el estómago y los riñones).

Efectos Secundarios

Agudos: Náuseas/vómitos y pirosis (sensación de ardor que sube hacia la boca) en los tratamientos localizados en zona superior de abdomen (esófago, estómago y páncreas). Diarrea, irritación vaginal, anal y sintomatología urinaria por la irradiación de vejiga y uretra.

Crónicos: Alteración del ritmo intestinal con mayor frecuencia de cuadros de diarrea alternando con periodos de estreñimiento fundamentalmente en tumores de recto y ano.

Tumores Urológicos

El cáncer de vejiga es la neoplasia maligna más frecuente del aparato urinario, mientras que el cáncer de uretra y uréter son poco comunes. Su incidencia es mayor en hombres por encima de 60 años.

La radioterapia desempeña un papel importante en el tratamiento de los dos primeros, vejiga y uretra, tanto como terapia exclusiva para preservación del órgano, como postoperatoria y paliativa. Por el contrario, en tumores de uréter sólo se emplea como tratamiento paliativo.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado para poder reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Generalmente, se lleva a cabo en decúbito supino (tumbado boca arriba). Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará la radioterapia. Generalmente, se realiza con algún tipo de preparación de la vejiga (introduciendo una pequeña cantidad de contraste o con ella completamente vacía). Los especialistas en Oncología Radioterápica, valoran lo mas adecuado para cada paciente. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

La radioterapia, en estos casos, se realiza en acelerador, con técnica 3D oRadioterapia de Intensidad Modulada (IMRT).

Tratamiento

Cáncer de vejiga: Estos tumores pueden ser papilares-superficiales o infiltrantes. Los primeros son muy frecuentes pero en ellos no está indicada la radioterapia.

En los tumores infiltrantes, el tratamiento suele ser la extirpación de la vejiga (cistectomía), generalmente completa. En los estadios más avanzados se administra quimioterapia pre o postoperatoria y en los casos donde es posible una cistectomía parcial el tratamiento se completa con radioterapia postoperatoria.

Por otro lado, para los pacientes que quieren conservar la vejiga o los inoperables, la elección suele ser la radioterapia asociada con quimioterapia. Eso sí, la radioterapia se llevará a cabo después de que el urólogo extirpe el máximo tumor posible a través de resección transuretral (RTU).

Asimismo, la radioterapia tiene también un papel importante en el tratamiento paliativo de tumores avanzados con intención de aliviar el sangrado (hematuria), que con frecuencia producen estos tumores.

Cáncer de uretra: El tratamiento suele ser quirúrgico, precisando extirpaciones mas o menos amplias en función del tramo de uretra en el que esté localizado el tumor. En algunos pacientes se puede optar por un tratamiento con radioterapia y quimioterapia con el objetivo de preservar el órgano. En los casos de tumores extensos es necesaria la radioterapia y/o quimioterapia postoperatoria.

Cáncer uréter: En este tipo de tumores la radioterapia no está indicada ya que por la localización anatómica del uréter se irradiarían órganos con tolerancia baja a la radiación. Por lo tanto, la cirugía es el tratamiento estándar, asociada, en algunos casos, a quimioterapia pre o postoperatoria.

Efectos Secundarios

Agudos: Síntomas de irritación de vejiga, escozor al orinar y necesidad urgente de hacerlo. Tendencia a la diarrea por irritación del intestino.

Crónicos: Necesidad de orinar con mucha frecuencia, en los casos de tumores extensos, ya que por la fibrosis que sustituye al tumor deja una vejiga de poca capacidad.

Tumores del Aparato Genital Femenino

(Endometrio, cérvix, vagina y vulva)

Bajo el nombre de Tumores del Aparato Genital femenino se incluyen aquellos originados en el endometrio, el cérvix, la vagina y la vulva. En el tratamiento de todos ellos, la radioterapia externa (RTE) y la braquiterapia juegan un papel relevante, como tratamiento exclusivo o postcirugía. Según la localización y extensión del tumor, se emplea radioterapia en el manejo inicial con intención curativa o en tratamiento paliativo, en aquellas pacientes con tumores muy avanzados en los que no es posible tratamiento radical.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado para poder reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará la radioterapia. En tratamientos combinados conbraquiterapia se puede utilizar el aplicador de la misma, introducido en la vagina, para una valoración más precisa de la dosis que se va a administrar con los dos tipos de irradiación. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel de la pelvis que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

En algunas pacientes, y de forma individualizada, el Oncólogo radioterápico establecerá la necesidad de realizar una PET/TC de planificación y una RM pélvica para fusión con la TC de planificación.

Tratamiento

Cáncer de endometrio: En la mayoría de los casos, el tratamiento inicial es la cirugía, complementándose, por lo general, con radioterapia externa (RTE),braquiterapia o una combinación de ambas. La elección de una u otra dependerá de las características y extensión del tumor. Aunque también existen situaciones que no requieren de cirugía y la radioterapia se convierte en la primera opción de tratamiento asociada o no a quimioterapia.

Cáncer de cérvix: La radioterapia radical exclusiva es la elección para un importante número de pacientes. Para ello, se combina la radioterapia externa y la braquiterapia. Por otro lado, aquellas pacientes en las que se realice cirugía pueden necesitar o no de radioterapia postoperatoria (se definirá en función del estudio de la extensión del tumor en la zona extirpada).

Tumores de vagina: en función del tamaño y localización del tumor puede realizarse extirpación quirúrgica y radioterapia postoperatoria o una combinación de radioterapia externa y braquiterapia, como tratamiento exclusivo.

Tumores de vulva: el tratamiento inicial es, habitualmente, la extirpación quirúrgica complementada con radioterapia postoperatoria. Aunque también existen situaciones donde la radioterapia se convierte en la primera opción de tratamiento con irradiación externa combinada o no con braquiterapia.

Asimismo, en todos los tumores ginecológicos la radioterapia se utiliza como tratamiento paliativo en múltiples situaciones.

Efectos Secundarios

Agudos: Diarrea e irritación de la mucosa vaginal.

Crónicos: Diarrea y adherencia de pared vaginal. Menos frecuentes: sangrado rectal y fístulas.

Tumores Hematológicos

Leucemia, linfoma -Hodgkin y no-Hodgkin-, y mieloma múltiple

Son un grupo heterogéneo de enfermedades malignas que afectan a la sangre, la médula y los ganglios linfáticos. Las más prevalentes son la leucemia linfática crónica (LLC) y todo el grupo de linfomas (que incluye los Hodgkin y los de células B y T). Aunque la mayoría de los tumores hematológicos se tratan con quimioterapia, la radioterapia tiene un papel relevante en muchos casos.

Planificación

La planificación de la radioterapia se realiza en una TC que se lleva a cabo en la posición adecuada, previamente elegida en función de la zona a tratar, que será en la que se va a colocar al paciente para recibir el tratamiento. Para ello, se busca un sistema de posicionamiento e inmovilización idóneo para reproducir exactamente la misma, todos los días que dure la irradiación. Como pueden localizarse en muchas zonas (cuello, tórax, abdomen o pelvis), el sistema utilizado variará en función de cada caso.

Se utilizará PET-TAC o RM (resonancia magnética) para ayudar en la planificación, en aquellos casos en los que el Oncólogo Radioterápico considere que es necesario para lograr una mejor definición de las zonas a irradiar.

El tratamiento se realiza en acelerador, con técnica 3D o IMRT.

Tratamiento

Dentro del grupo de tumores denominados Linfomas no-Hodgkin (LNH) se incluyen diversos tipos, que se tratan de manera diferente. La mayoría se combaten con quimioterapia y, en muchos casos, asociada a radioterapia.

En caso de linfoma folicular de bajo grado localizado (estadio I y II), la radioterapia exclusiva, inmunoterapia con/sin quimioterapia o inmunoterapia/quimioterapia y radioterapia, son las diferentes opciones de tratamiento.

En los linfomas foliculares extensos (estadio III y IV), podrá optarse por la observación o el tratamiento en función de las zonas afectadas, la progresión de la enfermedad y la existencia o no de síntomas. En estos pacientes, la radioterapia se utiliza en caso de ser necesario paliar algunos síntomas, en zonas susceptibles de irradiación.

Los linfomas del manto localizados, pueden tratarse con quimioterapia exclusiva, ésta y radioterapia o sólo con radioterapia como único tratamiento.

En el linfoma de Burkitt, la quimioterapia es el tratamiento de elección y, en ocasiones, es necesario un trasplante de médula en pacientes que consiguen remisión completa de la enfermedad. En algunos casos, cuya enfermedad no desaparece completamente, tras quimioterapia puede ser necesaria la radioterapia paliativa.

Los linfomas difusos de células grandes B se tratan con quimioterapia, y en casos de enfermedad voluminosa, se emplea la radioterapia para consolidar la respuesta a la quimioterapia. También se puede utilizar como tratamiento exclusivo en los pacientes que sean refractarios o no candidatos a quimioterapia. Otra indicación es pre o post trasplante de médula.

En los linfomas cutáneos, en función del tipo y extensión, la radioterapia se puede utilizar como tratamiento exclusivo o asociado a quimioterapia.

Los linfomas de células T suelen tratarse con quimioterapia seguida de radioterapia.

El tratamiento del linfoma NK/célulasT nasal o extranasal, usualmente es con quimioterapia y radioterapia aunque, en algunos casos precoces, puede emplearse radioterapia exclusiva.

El linfoma MALT gástrico, si se asocia con infección por Helicobacter pylori, se trata con antibióticos para erradicar el germen. Si no se asocia con infección por H. pylori, en estadio precoz, se suele tratar con radioterapia o con quimio/inmunoterapia. En localización no-gástrica, estadio precoz, puede tratarse con resección quirúrgica o radioterapia. Si es avanzado, se puede optar por la observación o el tratamiento en función de las zonas afectadas, la progresión de la enfermedad y la existencia o no de síntomas. El tratamiento puede ser con quimioterapia con/sin inmunoterapia y radioterapia, en caso de ser necesario paliar los síntomas.

El linfoma de Hodgkin se divide en varios subtipos según la extensión y tamaño de la enfermedad y el tipo de célula que predomina. En la mayoría de los casos el tratamiento combina la quimioterapia con la radioterapia posterior. La irradiación se administra sobre los sitios de mayor enfermedad inicial o de resto de ella después de la quimioterapia. En un número limitado de pacientes, que se diagnostican con estadio precoz del tipo predominio linfocítico, se puede plantear radioterapia como tratamiento exclusivo.

Dentro del mieloma, englobamos el plasmocitoma solitario óseo o extraóseo y elmieloma múltiple. En el primer caso, se trata de tumor maligno de células plasmáticas localizado, o bien en algún hueso (mucho más frecuente) o en otros tejidos blandos del cuerpo. En el mieloma múltiple, la enfermedad está extendida con afectación a varios niveles. Los plasmocitomas solitarios, óseos y extraóseos, se tratan con radioterapia exclusiva y/o extirpación quirúrgica, en los casos en que sea posible. En los pacientes con mieloma múltiple el tratamiento se plantea en función de la afectación y síntomas que presenten, pudiendo ser desde observación en aquellos pacientes asintomáticos y con poca afectación por la enfermedad, hasta quimioterapia seguida o no de trasplante de médula.

Efectos Secundarios

Por la diversidad de localizaciones posibles del linfoma, los efectos secundarios dependerán de la zona de irradiación. La dosis de radioterapia empleada es, en general, mas baja que para otros tumores, por lo que también la posibilidad de tener efectos secundarios es menor.

Tumores Musculoesqueléticos

Los sarcomas óseos y de partes blandas comprenden todos aquellos que se originan en huesos, músculos, articulaciones u otros tejidos blandos.

Los sarcomas óseos incluyen varios tipos: osteosarcoma, condrosarcoma, sarcoma de Ewing, etc. Cada uno de ellos requiere de un tratamiento multimodal diferente, donde la radioterapia representa un papel importante según el momento del proceso.

Por otro lado, los sarcomas de partes blandas son tumores originados en los tejidos blandos del cuerpo (músculos, grasa, vasos sanguíneos, ligamentos, etc.). Por su gran variedad y localización, existen numerosos tipos: liposarcoma, leiomiosarcoma, rabdomiosarcoma, sarcoma sinovial, fibrohistiocitoma maligno, sarcoma alveolar, sarcoma fibromixoide, entre otros. Son frecuentes en extremidades, retroperitoneo, tronco, abdomen y cabeza y cuello. y La radioterapia forma parte fundamental del tratamiento en la mayoría de ellos.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado para poder reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará la radioterapia. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel de la región a tratar, que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

La planificación de la braquiterapia, en aquellos pacientes en que se utiliza como sobreimpresión (administrar una dosis adicional), se realiza también con un sistema de planificación 3D.

Tratamiento

Los sarcomas óseos requieren de tratamientos diferentes según el tipo. En el caso delsarcoma de Ewing, la radioterapia tiene un papel muy relevante como parte del tratamiento radical, junto a la quimioterapia o asociada a la cirugía, tanto pre como postoperatoria. En el resto de tumores, se emplea como tratamiento, fundamentalmente, postoperatorio. Asimismo, la radioterapia está indicada en tumores irresecables (los que no se pueden extirpar quirúrgicamente) y como tratamiento paliativo. En todos los casos, se administra en aceleradores lineales que permiten técnicas de radioterapia 3D y radioterapia de intensidad modulada (IMRT).

En los sarcomas de partes blandas el tratamiento habitual es la cirugía junto a radioterapia pre, post o intraoperatoria y con frecuencia una combinación de las mismas. Al igual que en los sarcomas óseos, la radioterapia externa (RTE) se administra en aceleradores lineales que permiten técnicas de radioterapia 3D y radioterapia de intensidad modulada (IMRT).

Con frecuencia, en los sarcomas de partes blandas está indicada una sobreimpresión (administrar una dosis adicional) en la zona del lecho tumoral. Ésta puede realizarse mediante radioterapia externa, localizando la zona mediante la visualización en elTC de planificación, o mediante braquiterapia. En el mismo acto quirúrgico de extirpación del tumor, puede realizarse el implante de los tubos plásticos o agujas metálicas donde entran las fuentes radiactivas necesarias para la braquiterapia. Esto tiene múltiples ventajas para el paciente ya que, en la misma cirugía, se extirpa el tumor y se posicionan los catéteres en el lecho tumoral, permitiendo que una dosis alta de radiación llegue solo a dicha zona, preservando los tejidos sanos cercanos. Esto es posible gracias a un equipo multidisciplinar en el que participan los cirujanos y oncólogos radioterápicos.

Efectos Secundarios

Agudos: Epitelitis (irritación de la piel).

Crónicos: Fibrosis.

Cáncer de Pulmón y Timoma

El cáncer de pulmón es el tumor maligno más frecuente y, en muchos casos, suele afectar a fumadores o personas que han dejado de hacerlo recientemente. Se conoce como timoma a los tumores que se desarrollan en los restos del timo (órgano del sistema linfático ubicado en la parte superior del tórax, debajo del esternón, de mayor tamaño en infancia y del que en el adulto quedan sólo restos pequeños).

La radioterapia, en estos casos, tiene un papel relevante en:

Enfermedad precoz: en pacientes inoperables (por enfermedades que impidan la cirugía o en aquellos que rechazan la misma).

Enfermedad localmente avanzada: parte fundamental del tratamiento, generalmente, multimodal (que asocia varios tratamientos: radioterapia, quimioterapia y/o cirugía).

Enfermedad diseminada: como tratamiento paliativo local o de metástasis.

Planificación

Para la planificación de la radioterapia externa (RTE) es necesario realizar un sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado, para poder reproducir la misma postura cada día del tratamiento. Generalmente, se lleva a cabo en decúbito supino (tumbado boca arriba), con los brazos separados del cuerpo y por encima de la cabeza, sujetos o estabilizados en el sistema de inmovilización. Con la posición seleccionada, se realiza una TC en la que, posteriormente, se planificará laradioterapia. Finalmente, se efectúan unos tatuajes en la piel del tórax que servirán para localizar las coordenadas que permiten que el tratamiento se administre, en cada sesión diaria, según lo planificado.

En la mayoría de casos se utilizará PET-TC para la planificación ya que, en esta patología, es de especial utilidad para la delimitación adecuada del volumen tumoral.

En los casos en que se vaya a realizar radioterapia corporal estereotáctica (SBRT), se valorará la colocación de marcas fiduciales (pequeñas marcas que se depositan en el interior o próximas al tumor para permitir el tratamiento). De precisarse, la colocación de las mismas se realiza mediante una punción desde el exterior, guiada por TC.

Tratamiento

Enfermedad precoz, en pacientes inoperables o que rechazan la cirugía: El tratamiento de elección para el cáncer de pulmón localizado es la cirugía. Sin embargo, en pacientes inoperables o que rechazan esta alternativa, la radioterapia es, también, una buena opción de tratamiento.En este caso, la técnica a utilizar dependerá del tamaño, localización y extensión del tumor.

En tumores pequeños, la técnica adecuada es la radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) con Cyberknife (tratamiento que permite administrar una dosis muy elevada, exclusivamente al tumor, respetando al máximo el tejido sano, con la ventaja adicional de no precisar de inmovilización limitante del movimiento respiratorio por su capacidad de ajustar el haz de radiación de manera continua al movimiento del tumor dentro del pulmón). En el resto de tumores precoces, pero que no reúnen criterios para poder realizar SBRT, el tratamiento se realiza con aceleradores lineales que permiten técnicas de radioterapia 3D y radioterapia de intensidad modulada (IMRT).

Como tratamiento postoperatorio: La radioterapia ayuda a disminuir la posibilidad de reaparición del tumor en la zona, tanto en pacientes operados pero cuyo tumor ha resultado tener una extensión en los ganglios del mediastino (zona entre los dos pulmones) mayor que la evidenciada en el estudio preoperatorio, como en pacientes cuyo margen de resección es escaso.

Enfermedad localmente avanzada: La radioterapia es parte fundamental del tratamiento en estos casos, habitualmente asociada a quimioterapia. El tratamiento se puede realizar de forma concurrente (radioterapia y quimioterapia a la vez) o secuencial (radioterapia después de quimioterapia). Para ello, se utilizan aceleradores lineales que permiten técnicas de radioterapia 3D y radioterapia de intensidad modulada (IMRT). En el caso que el tumor tenga un componente endobronquial la combinación de radioterapia externa con braquiterapia puede ser una buena opción.

En tumores localmente avanzados, también está indicada la radioterapia postoperatoria en aquellos pacientes no candidatos a cirugía inicial, tratados con quimioterapia para reducir el tamaño del tumor de forma previa a la resección quirúrgica. La radioterapia ayuda a consolidar el tratamiento del tumor que estaba afectando a los ganglios del mediastino o la zona del tumor pulmonar, cuando queda próxima al margen de resección.

Enfermedad diseminada: como tratamiento paliativo local o de metástasis.

En algunos casos de metástasis cerebrales o de otras metástasis extracraneales, si la carga tumoral es baja (oligometástasis), puede realizarse radiocirugía o radioterapia estereotáxica hipofraccionada en unidades específicas para estos tratamientos, como son gammaknife y cyberknife.

Efectos Secundarios

Agudos: Esofagitis (irritación del esófago).

Subagudos o Crónicos: Neumonitis (irritación del pulmón), que puede manifestarse después de 3-6 meses de la radioterapia aunque, generalmente, son leves y transitorias.

Cáncer de Piel

Es el cáncer que se forma en los tejidos de la piel. Existen varios tipos: el que se forma en los melanocitos, conocido como melanoma, el de la parte interior de la epidermis, denominado carcinoma de células basales o basocelular, el que se forma en las células escamosas, llamado carcinoma de células escamosas y el carcinoma neuroendocrino de la piel, originado en las células neuroendocrinas.

Cáncer de piel (no melanoma): La radioterapia tiene un papel importante tanto como tratamiento exclusivo, alternativo a la cirugía, como postoperatorio, en algunos casos.

Melanoma: En este caso, la radioterapia está indicada en diferentes situaciones: como tratamiento del tumor inicial, tras la cirugía; en irradiación postoperatoria de cadenas ganglionares afectadas por el tumor; o con intención paliativa, en metástasis cerebrales, óseas, etc.

Planificación

Los tumores cutáneos (no – melanoma) suelen aparecer en la piel de las zonas expuestas al sol. Si se emplea radioterapia externa, para planificarla, lo primero es elegir la posición y el sistema de inmovilización mas adecuado, en función de la localización.

Cuando sólo es necesario tratar el tumor cutáneo y no los ganglios, es decisión delOncólogo Radioterápico si se debe realizar una TC para planificar la radioterapia o se puede efectuar la planificación sin ella, ya que el tumor puede visualizarse de forma directa. Cuando se necesitan tratar los ganglios siempre se recurre a una TC.

Si se precisa realizar una irradiación paliativa, por metástasis, en función de la zona a tratar, se selecciona el sistema de posicionamiento e inmovilización adecuado y se realiza una TC en la que se planifica la radioterapia. El tratamiento se lleva a cabo en acelerador lineal. En algunos pacientes con metástasis cerebrales, en función del número, tamaño y localización de las mismas, el equipo médico puede considerar que el tratamiento más adecuado es la radiocirugía, que se realizaría valorando cada caso de manera individual con Cyberknife.o con Gammaknife.

Tratamiento

Tumores no melanoma:

Carcinoma basocelular o de células basales. Se puede realizar extirpación quirúrgica del tumor o radioterapia. Se elige una u otra, tras valorar a cada paciente, teniendo en cuenta, además de la curación, los resultados estéticos. Si se opta por cirugía y el tumor alcanza el margen de resección de la zona extirpada, se puede indicar radioterapia postoperatoria o realizar una cirugía más extensa.

Carcinoma de células escamosas. Al igual que los tumores anteriores, se puede realizar extirpación quirúrgica del tumor o radioterapia. Sin embargo, la probabilidad de afectación de ganglios es mucho mayor. Por este motivo, el equipo médico, en los casos indicados realiza estudios para valorar si existe infiltración ganglionar y si es necesario hacer algún tipo de tratamiento sobre ellos. Generalmente, la opción es la extirpación de los ganglios correspondientes y la irradiación posterior de la zona. En algunos pacientes no es posible la cirugía y se realiza radioterapia exclusiva.

Melanoma: El tratamiento inicial del melanoma es la extirpación quirúrgica. Si el margen de piel sana resecada alrededor del tumor es escaso, se suele realizar una resección mas amplia. Sin embargo, en algunos pacientes, se indica radioterapia. También es habitual realizar extirpación de las cadenas ganglionares afectadas por el tumor. Con frecuencia se debe realizar radioterapia postoperatoria de dichas áreas ganglionares, dependiendo la indicación o no de irradiación, del número de ganglios infiltrados por el tumor.

Efectos Secundarios

Agudos: Irritación de la piel en la zona de tratamiento, manifestada como enrojecimiento de diversa intensidad, incluso con pequeña ulceración de la piel, en algunos casos. Se restablece en pocas semanas tras finalizar el tratamiento.

Crónicos: En muchos pacientes no hay alteraciones a largo plazo. En algunos puede evidenciarse una piel más fina en la zona tratada. Depende de la dosis que haya sido necesario administrar y del área irradiada.

Patalogia Benigna

Aunque la radioterapia se emplea, fundamentalmente, para el tratamiento de los tumores malignos, también está indicada para tratar algunas enfermedades benignas.

  • La patología benigna que se puede tratar con radiación se puede dividir en:Tumores benignos: adenoma de hipófisis, neurinoma benigno, meningioma clásico, tumores desmoides …
  • Procesos en el límite entre cuadros hiperproliferativos y neoplasias: histiocitosis de células de Langerhans, enfermedad de Kimura …
  • Trastornos del sistema vascular: malformaciones arterio-venosas, hemangiomas …
  • Trastornos inflamatorios o proliferativos de tejidos blandos: enfermedad de Dupuytren, queloides, oftalmopatía de Graves, pseudotumor orbitario …
  • Trastornos osteoarticulares: tendinitis y bursitis, espolón del calcáneo, profilaxis de la osificación heterotópica de cadera, periartritis …

Planificación

La planificación se lleva a cabo en una TC, realizada en la posición considerada mas idónea. La elección del sistema de posicionamiento e inmovilización depende de la zona a tratar, optando siempre por el más adecuado, que permita reproducir la postura elegida para la irradiación, todos los días del tratamiento.

La radioterapia se realiza en acelerador lineal. Ciertas patologías, como las malformaciones arterio-venosas o neurinomas localizados en el cerebro, también pueden tratarse en Gammaknife.

Tratamiento

La radioterapia ha demostrado ser un tratamiento eficaz para determinadas enfermedades benignas, como las mencionadas previamente, cuando ocasionan un grave deterioro de la calidad de vida de los pacientes. El equipo médico es el que, estudiando cada caso, decide cuando es el momento de proponer la irradiación. En varias ocasiones se indica tras el fracaso de otras terapias. En otras, se considera la primera alternativa terapéutica, cuando el riesgo potencial de otro tratamiento es mayor que el de la irradiación.

EQUIPO MÉDICO

Dra. Rodríguez Pérez, Aurora Jefe de equipo
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  • Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid y doctora sobresaliente Cum Laude por la Universidad Complutense.
  • Especialista en Oncología Radioterápica, se formó en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla y completó su formación en el Institut Curie de Paris. Es Jefa de Servicio en el Hospital Rúber Internacional y anteriormente Jefa en funciones en el Hospital Universitario de Fuenlabrada.
  • Comandante médico en excedencia, ha participado en varias misiones internacionales como Médico Militar. Máster en Gestión de Calidad Total por la Escuela de Organización Industrial ha trabajado en el Departamento de Formación y Calidad de IBM España.
  • Profesora colaboradora en el Máster Universitario en Tecnologías de la Información y Comunicaciones en Ingeniería Biomédica y colaboradora honoraria en la asignatura de Oncología de la Facultad de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos.
  • Profesora en el curso de Técnico Superior de Radioterapia en la Universidad San Pablo CEU.
  • Coordinadora del Grupo de Infraestructuras de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) y Vocal de la Junta Directiva de GICOR (Grupo de Investigación Clínica en Oncología Radioterápica).
  • Miembro de los Grupos de Mama (GEORM), Cáncer de Pulmón (GOECP) y Braquiterapia (GEB) de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR).
  • Idiomas: español (nativo), francés bilingüe e inglés
  • Autora de treinta y ocho publicaciones en libros y revistas especializadas y más de cien comunicaciones y ponencias en Congresos y Jornadas nacionales e internacionales. Participación en varios ensayos clínicos.
  • Distinguida con varias menciones y condecoraciones militares.

Dra. Belinchón Olmeda, Belén
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Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alcalá, realizó su periodo de formación como Médico Especialista en Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario Puerta de Hierro. Actualmente, compatibiliza su trabajo el Hospital Ruber Internacional con el de Médico Adjunto en el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario La Paz, centrando su actividad en cáncer de mama, tumores ginecológicos, sarcomas y tumores digestivos, así como en braquiterapia.

Miembro de los Grupos de Sarcomas y Tumores de partes blandas, Mama (GEORM), Braquiterapia y Tumores Digestivos (SEOR-GI) de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR)

Idiomas: español (nativo) e inglés.

Dra. Caballero Guerra, María Pastora
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Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valladolid, realizó su periodo de formación como Médico Especialista en Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario Doce de Octubre, y posteriormente ha trabajado, además de en dicho hospital, en el Hospital Universitario Ramón y Cajal y en otros centros privados. Actualmente compatibiliza su trabajo en el Hospital Ruber Internacional con el de Médico Adjunto en el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de Fuenlabrada, centrando su actividad en el cáncer de mama, tumores del SNC, neoplasias hematológicas y SBRT con Cyberknife.

Dra. Lozano Martín, Eva María
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Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista vía MIR en Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario Doce de Octubre. Ha trabajado como médico adjunto del Servicio de Oncología Radioterápica del Centro Oncológico de Galicia y, posteriormente, como Coordinador Médico de Unidad de Ciudad Real en grupo Instituto Madrileño de Oncología. Actualmente, compatibiliza su trabajo en el Hospital Ruber Internacional con el de Jefa del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital General Universitario de Ciudad Real, centrando su actividad en tumores digestivos, tumores de mama, neoplasias hematológicas y braquiterapia de mama y tumores ginecológicos. Profesor asociado en la Facultad de Medicina de Ciudad Real en las asignaturas de Radiología y Terapéutica Física y Oncohematología.

Miembro del Grupo de Linfomas de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR).

Idiomas: español (nativo) e inglés.

Dra. Sotoca Ruiz, Amalia
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  • Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, realizó su periodo de formación como Médico Especialista en Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario Doce de Octubre. Ha trabajado, además de en dicho hospital, en el Hospital Central de la Defensa,  en el Hospital Universitario de la Paz, y en el Hospital Universitario de Fuenlabrada, centrando su actividad en el cáncer de mama, de pulmón, de próstata y SBRT.
  • Miembro de los Grupos de Mama (GEORM), Tumores Digestivos (SEOR-GI) y Cáncer de Pulmón (GOECP) de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR).
  • Idiomas: español (nativo), francés bilingüe e inglés.

Dra. Vallejo Ocaña, Mª Carmen
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Dra Vallejo
  • Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid.
  • Doctora Sobresaliente Cum Laude por la misma Universidad.
  • Especialista en Oncología Radioterápica vía MIR en el Hospital Universitario 12 de Octubre Madrid.
  • Médico Adjunto en el Hospital Militar del Aire Madrid, Hospital Central de la Defensa-Gómez Ulla Madrid.
  • Actualmente compatibiliza su trabajo en el Hospital Ruber Internacional con el de Médico Adjunto en el Servicio de Oncología Radioterápica de Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, centrando su actividad en tumores de pulmón, tumores de cabeza y cuello, tumores de próstata y vejiga y en tratamiento con técnica de Radioterapia Estereotáxica Hipofraccionada (SBRT), tanto en tumores primarios como en enfermedad oligometastásica.
  • Acreditación como Profesor Contratado Doctor Universidad Pública y Profesor Doctor de Universidad Privada, por la Agencia de Calidad, Acreditación y Prospectiva de las Universidades de Madrid (ACAP).
  • Profesora Asociado  de Facultad de Medicina Universidad Complutense Madrid durante 14 Cursos Académicos, en 3º y 6º de la Licenciatura.
  • Profesora en Programas de Doctorado de Universidad Complutense Madrid, durante 19 Cursos Académicos.
  • Profesora Programa de Técnico Superior de Radioterapia en la Universidad San Pablo CEU, durante 4 cursos académicos.
  • Profesora en más de 25 cursos de formación continuada y más de 30 Comunicaciones a congresos.
  • Publicaciones: 37 revistas y 11 capítulos en libros.
  • Proyectos de investigación: Participación en 2 Becas del Fondo de Investigación  Sanitaria FIS 2011 y FIS 2013, y en 18 ensayos clínicos.
  • Tutora de Residentes del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital  Ramón y Cajal durante 5 años.
  • Miembro de la Comisión Clínica de Tumores del Hospital Central de la Defensa y del Hospital Ramón y Cajal.
  • Miembro de los Grupos de Cabeza y Cuello (GEORCC), Cáncer de Pulmón (GOECP), Tumores Urológicos (URONCOR) y de SBRT, de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR).

Dr. Vázquez Masedo, Gonzalo
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Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid y doctor sobresaliente Cum Laude por la Universidad Complutense. Realizó su periodo de formación como Médico Especialista en Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario Doce de Octubre y, posteriormente, ha trabajado en el Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz, el Hospital Infanta Cristina de Badajoz, el Hospital Ramón y Cajal, la Clínica RADON (CROASA) de Algeciras, la clínica M.D. Anderson Internacional de Madrid, el Instituto Oncológico de Castilla La Mancha y el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete. Actualmente, compatibiliza su trabajo el Hospital Ruber Internacional con el de Médico Adjunto en el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Profesor Asociado de Ciencias de la Salud en el Departamento de Radiología y Medicina Física de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid

TECNOLOGIA

Tomografía computarizada

btn-tec-TAC-activoTécnica que utiliza rayos X para obtener múltiples imágenes no solo transversales sino en diferentes ejes del interior del cuerpo. Es una exploración que permite ver con detalle los órganos internos, facilitando el diagnóstico de algunas enfermedades, entre ellas, muchos tipos de cáncer. Además, se utiliza frecuentemente, para estadificar –ver la extensión- y valorar la respuesta del tumor a los tratamientos.

El Servicio de Oncología Radioterápica cuenta con una TC para planificar los tratamientos. Es una pieza clave para, con los posicionamientos y sistemas de inmovilización adecuados para cada tipo de tumor, poder localizar las áreas a irradiar y los órganos adyacentes a proteger.

Resonancia magnética

btn-tec-RMNMétodo de diagnóstico en el que se utiliza un campo magnético y ondas de radiofrecuencia para obtener imágenes detalladas de los órganos y estructuras internas del cuerpo, que permiten a los médicos determinar la presencia de ciertas enfermedades y su localización exacta para el tratamiento radioterápico. Es el más sensible para visualizar el cerebro.

PET-TC

btn-tec-PET-TACTecnología que fusiona una técnica de imagen de medicina nuclear, la PET (tomografía por emisión de positrones), con la TC. Con PET/TC se mide el metabolismo anormal de un marcador radiactivo que se inyecta en la sangre al paciente en determinados tumores. Las imágenes de TC, obtenidas a la vez, proporcionan información anatómica. Las exploraciones combinadas – PET/TC – proporcionan imágenes que señalan la ubicación anatómica de la actividad metabólica anormal dentro del cuerpo, proporcionando diagnósticos más precisos que las dos exploraciones realizadas por separado. Esto posibilita valorar la existencia y localización de ciertos tumores, su extensión y si hay metástasis.

Los especialistas en Oncología Radioterápica, con frecuencia, combinan las imágenes de RM y/o de PET-TC, con la TC de planificación, para localizar de forma aún mas precisa la extensión tumoral, cuando se necesita para la planificación del tratamiento.

Cyberknife

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Primer y único sistema de radiocirugía robótica diseñado para tratar de manera no invasiva tumores en todo el cuerpo como en la próstata, pulmón, cerebro, columna vertebral, hígado, páncreas y riñón.

Es un acelerador lineal muy ligero y compacto, montado en un brazo robótico y dirigido por un software que integra el sistema de captación de imágenes y el del control del movimiento respiratorio. Es capaz de irradiar el paciente desde prácticamente cualquier dirección y de sincronizar sus desplazamientos con los movimientos del tumor por la respiración, manteniendo una exactitud inferior a dos milímetros sobre la zona a radiar.

Esto se traduce en que se administran dosis muy altas al tumor, incluso sobre lesiones en movimiento, sin necesidad de dar grandes márgenes de seguridad, lo que posibilita que el tejido sano que lo rodea reciba dosis muy bajas, minimizando los efectos secundarios y permitiendo a los pacientes respirar con normalidad durante el tratamiento.

Ofrece una opción no quirúrgica para los pacientes con tumores inoperables o como una alternativa a la cirugía. Permite tratamientos con índice coste-beneficio muy favorable por los menores efectos secundarios y por la reducción de las sesiones de tratamiento.

El Servicio de Oncología Radioterápica del Ruber Internacional fue pionero en España en la utilización de esta tecnología y en la actualidad sigue siendo uno de los pocos que cuenta con ella.

Aceleradores lineal 2300 iX

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Permite realizar tratamientos de Radioterapia externa 3D utilizando imágenes anatómicas tridimensionales, obtenidas en la TC de planificación, para poder definir de forma más precisa las zonas a irradiar y realizar el cálculo de la dosis en 3D. También dispone de IMRT (Radioterapia de intensidad modulada) y Arcoterapia dinámica (VMAT), técnicas que posibilitan maximizar la dosis en el tumor y minimizarla en los tejidos normales. Además cuenta con un sistema de adquisición de imágenes similares a la TC, inmediatamente antes  de iniciar la  irradiación al paciente. Dichas imágenes se superponen con las de la TC de planificación, comparándolas, y realizando las correcciones que fuera preciso. Es lo que se conoce como radioterapia guiada por la imagen (IGRT). Todo ello ayuda a administrar el tratamiento con gran rapidez y seguridad para el paciente.

LA ONCOLOGÍA RADIOTERÁPICA

La Oncología Radioterápica es una rama de la medicina clínica que utiliza la radiación ionizante, sola o en combinación con otras modalidades terapéuticas, para el tratamiento del cáncer y algunas enfermedades no neoplásicas.

Está considerada como una de las dos armas terapéuticas más efectivas contra el cáncer, junto con la cirugía. A lo largo de la historia, ha tenido buenos resultados como forma primaria de tratamiento de numerosos tumores malignos en estadios precoces.

La radioterapia es el tratamiento con radiaciones ionizantes utilizado en oncología radioterápica. Ha ido reemplazando a la cirugía, mutilante o que ocasionaba pérdidas funcionales, en el control a largo plazo de muchos tumores, como los de mama, cabeza y cuello y próstata, por citar algunos más frecuentes, así como en tumores de canal anal, sarcomas, etc. Su aportación al control local de la enfermedad, cuando se emplea con intención radical o curativa, permite alargar significativamente tanto el intervalo libre de enfermedad como la supervivencia global, en muchos tipos de cáncer. Empleada con intención paliativa, su repercusión sobre el control de síntomas la sitúan entre las alternativas más útiles para muchos pacientes. Junto a las otras terapéuticas oncológicas, como son: cirugía, quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia y nuevas dianas moleculares, la radioterapia forma parte fundamental del arsenal terapéutico para la lucha contra la enfermedad neoplásica. Entre un 60 y un 75% de pacientes diagnosticados de cáncer, necesitarán tratamiento con radioterapia, con intención radical o paliativa, de forma exclusiva o asociada a otras terapias, en algún momento de su enfermedad.

La Oncología Radioterápica, de la misma manera que otras especialidades médicas de base tecnológica, está sometida a cambios continuos que dependen de los adelantos del momento. El objetivo final de la incorporación de nuevas tecnologías en el campo de la radioterapia es poder suministrar una dosis superior u óptima de radiación a las células tumorales, sin ver incrementados de forma significativa o intolerable los efectos secundarios sufridos por los tejidos sanos del paciente, consiguiendo de esta manera una ganancia en los resultados terapéuticos. La evolución en las técnicas de imagen y en la informática, han producido avances muy importantes en las dos últimas décadas, que han sido rápidamente adoptadas por la oncología radioterápica moderna en las diversas facetas que integran el proceso de tratamiento. De forma sencilla puede decirse que los avances tecnológicos, aplicados a la planificación y administración de la radioterapia, permiten que se pueda realizar “un traje a medida” del tumor y los órganos normales que tiene alrededor, para conseguir, en muchos casos, mejorar el control de la enfermedad tumoral, sin incremento de los efectos secundarios adversos.

PREGUNTAS FRECUENTES

Tumores cabeza y cuello

¿En cáncer de laringe, la posibilidad de curación es igual si me operan o me hacen radioterapia exclusiva?

Sí, son similares.

Si opto por tratarme con radioterapia y no se cura el tumor, ¿me pueden operar después?

Sí, generalmente puede realizarse tratamiento quirúrgico en caso de que no se controle completamente el tumor con la radioterapia o radio-quimioterapia.

¿Qué puedo hacer para mejorar la mucositis?

Hay seguir las indicaciones del equipo que le trata, tanto médico como de enfermería. Es bueno realizar una buena higiene de la boca, lavándosela tras las comidas con un cepillo extra suave y haciendo enjuagues frecuentes con agua de manzanilla. También ayuda beber suficiente cantidad de agua, comer alimentos suaves y de consistencia blanda o túrmix, evitando las especias, vinagre y otros irritantes y con temperatura templada.

Tumores cerebrales

En todos los casos de metástasis cerebrales ¿se puede hacer el tratamiento con radiocirugía?

No. Sólo está indicada en determinadas metástasis cerebrales, en función de su número, tamaño y localización.

Si se realiza radiocirugía para el tratamiento de metástasis cerebrales, ¿debe realizarse, además, radioterapia al resto del cerebro?

No siempre, aunque sí en muchos pacientes. Es el médico especialista en Oncología Radioterápica el que estudia cada caso, de forma individualizada y propone el mejor tratamiento.

¿Es mejor la radiocirugía con Gammaknife o con Cyberknife?

Con las dos técnicas se puede realizar el tratamiento. El Hospital Ruber Internacional dispone de ambas. Son los equipos médicos que trabajan en cada una, los que estudian los casos y deciden la más adecuada para cada paciente.

Cáncer de mama

¿La sobreimpresión de la zona donde estaba el tumor, después de la radioterapia de la mama, es mejor con radioterapia externa o con braquiterapia?

La elección de una u otra técnica de tratamiento depende de cada paciente y es estudiada, de forma personalizada, por el equipo médico. A cada paciente se le propone la más adecuada.

¿Qué puedo hacer para cuidar la piel de la mama durante la radioterapia?

Debe seguir las indicaciones del equipo que le trata, tanto médico como de enfermería. Es bueno realizar un lavado suave, con agua y jabón neutro; secar sin frotar; utilizar crema emoliente, sin perfume (le indicarán nombres); no rascarse; y utilizar sujetador de algodón sin aro).

¿Es importante que siga revisiones tras finalizar el tratamiento?

Las revisiones son importantes para controlar posibles metástasis o segundos tumores. También son de utilidad para ayudar a la resolución o alivio de los efectos secundarios si fuera el caso.

Tumores digestivos

¿La radioterapia estereotáxica corporal (SBRT) puede realizarse siempre que haya metástasis hepáticas?

No. Es un tratamiento que sólo está indicado en determinados casos, en función tanto del número de metástasis como del tamaño y localización de las mismas.

¿Cómo se puede solucionar la alimentación, en tumores de esófago, en los que no es posible tragar?

Hay varios sistemas. Si es posible, se coloca una prótesis en la zona del esófago donde está el tumor, con una luz central, que permite volver a tragar y, por tanto, alimentarse de forma normal, por boca. En algunos pacientes es posible colocar una pequeña sonda, desde la nariz al estómago, para introducir alimento, semilíquido o líquido, utilizando una jeringa especial. En los casos en que ninguna de las anteriores es factible, se coloca una sonda que conecta un pequeño orificio realizado en la zona superior de la pared del abdomen, con el estómago y desde ella, se introduce el alimento con jeringa especial.

¿Qué puedo hacer, durante la radioterapia, para encontrarme mejor?

Seguir siempre las indicaciones y tratamientos de soporte recomendados por sus médicos, que le ayudarán a que la tolerancia al tratamiento sea mejor. Además debe cuidar la alimentación, haciendo comidas de pequeña cuantía (al menos 5/día), de alimentos suaves y, si tiene diarrea, astringentes, y beber suficiente cantidad de líquido (mínimo 1.5 litros/día) de bebidas no gaseosas ni alcohólicas.

Tumores urológicos

¿Cuáles son los síntomas de un tumor de vejiga?

El más frecuente es el sangrado con la orina (hematuria). Otros síntomas son: necesidad continua de orinar, dolor al hacerlo y sensación de escozor sin que haya cistitis (infección).

Si se opta por el tratamiento conservador de vejiga, en caso de que el tumor no se cure, ¿se puede operar después?

Generalmente sí, aunque la operación puede resultar más complicada.

Tumores del aparato genital

Femenino

¿Qué puedo hacer para diagnosticar a tiempo el cáncer de cérvix?

Es importante realizar las revisiones ginecológicas según el programa que corresponda por edad.

¿Cuáles son síntomas de alarma en los tumores del aparato genital femenino?

Debe consultarse por hemorragias vaginales anómalas, bien por producirse después de la menopausia, tras el coito o entre las menstruaciones. También se debe consultar si se nota un bulto o una úlcera en la vulva o la vagina.

Masculino

Si me diagnostican un cáncer de próstata de bajo riesgo ¿puedo elegir entre tratamiento con cirugía, radioterapia externa o braquiterapia con la tranquilidad de que las posibilidades de curarme son iguales?

Sí, son tratamientos con similar posibilidad de control de la enfermedad.

¿Está indicado, siempre, hacerse análisis de PSA para descartar que se padezca un cáncer de próstata?

Al igual que en otros tumores en los que se realizan estudios de screening (aquellos que permiten el diagnóstico precoz, cuando el tumor aún no ha dado síntomas), tiene sus indicaciones, en cuanto a personas en las que se debe realizar y momento adecuado para hacerlo, que deben establecerse por el médico.

Tumores Hematológicos

El plasmocitoma solitario en hueso ¿puede curarse sólo con radioterapia?

Sí, y en un número importante de pacientes así ocurre. Sin embargo, hay que realizar seguimiento evolutivo por la posibilidad de que posteriormente se diagnostique mieloma múltiple que requiera un tratamiento adecuado.

Si me hacen un trasplante de médula, ¿puedo hacer vida normal?

Para poder realizar la infusión de células de médula ósea del donante, su propia médula debe quedar sin células de ningún tipo, es lo que se conoce como tratamiento de acondicionamiento para trasplante. Este tratamiento para eliminar todas las células de la médula, suele hacerse con dosis altas de quimioterapia, pero también puede hacerse con una técnica especial de radioterapia, denominada irradiación corporal total. Esta última consiste en administrar una dosis de radiación a todos los huesos (dentro de ellos está la médula ósea).

Sarcomas óseos y partes blandas

¿Es mejor la radioterapia pre o postoperatoria?

La indicación del momento adecuado para realizar la radioterapia no es siempre igual y será el equipo médico el que determinará lo más adecuado en cada caso.

¿En todos los sarcomas es bueno hacer tratamiento combinado de radioterapia externa y braquiterapia?

No en todos los casos está indicado ni es factible. La unidad multidisciplinar (cirujanos, traumatólogos y oncólogos radioterápicos) estudian cada caso para proponer el mejor tratamiento para cada paciente.

Cáncer de pulmón y timoma

¿Por qué se debe hacer irradiación craneal profiláctica, en el carcinoma indiferenciado de célula pequeña?

Porque es un tumor que con mucha frecuencia produce metástasis en el cerebro y la quimioterapia empleada para el tratamiento no llega a él, por no poder atravesar la capa que lo cubre, para protegerlo.

¿La neumonitis tiene tratamiento?

Sí. El equipo médico es el encargado de indicar y vigilar el tratamiento.