El equipo que deja sin aliento cualquier lesión deportiva

En el nuevo Centro Médico Ruber Internacional de Paseo de la Habana

Cuenta con expertos traumatólogos especializados en el diagnóstico y tratamiento de cada articulación (cadera y rodilla, hombro y codo, mano y muñeca, columna, etc.), así como de un gimnasio dotado de tecnología puntera y funcional para lograr la rehabilitación y recuperación completa del deportista

Se ha caído de la bicicleta. Desde el accidente, su hombro ya no responde con normalidad. El paso de los días no hace sino aumentar más el problema. Necesita del diagnóstico de un traumatólogo especializado en lesiones deportivas para confirmar si ha sufrido una lesión. Una vez diagnosticada deberá someterse a un tratamiento con o sin cirugía para curar su hombro. También precisa de un fisioterapeuta para recuperar, mediante entrenamiento y trabajo físico, tanto la musculatura como la movilidad normal del hombro.

Este es uno de los servicios que ofrece el nuevo Centro Médico Ruber Internacional de Paseo de la Habana. Abierto en junio de este año, cuenta con más de 2.500 metros cuadrados distribuidos en un edificio de cuatro plantas, dotadas con la última tecnología médica. En el que cerca de 70 profesionales, procedentes del Hospital Ruber Internacional, de otros hospitales del Grupo Quirónsalud y nuevas incorporaciones seleccionadas por destacar en sus respectivas especialidades, ofrecerán atención clínica completa en 25 disciplinas médicas enfocadas a garantizar la excelencia de sus servicios.

Los traumatólogos Pablo de la Cuadra, Inmaculada Gómez Arrayás y Roger de OñaEl nuevo centro dispone de un equipo de expertos traumatólogos, cada uno especializado en una zona corporal. Así, la doctora Inmaculada Gómez Arrayás trata la rodilla y cadera, el doctor Pablo de la Cuadra el hombro mientras que el doctor Ignacio Roger de Oña se enfoca en la mano y codo. Los traumatólogos diagnostican el tipo de lesión del paciente mediante la exploración clínica y diferentes pruebas de imagen (radiografías, resonancias, ecografías…). Para después establecer el tipo de tratamiento a seguir. Existen dos opciones. Un tratamiento conservador en el que se deriva directamente al fisioterapeuta. O uno quirúrgico en el Hospital Ruber Internacional, donde se realiza una cirugía antes de trasladarlo a la Unidad de Rehabilitación de Paseo de la Habana, dirigida por el fisioterapeuta Jaime Benito, valorado como uno de los mejores de España.

Sin embargo, no tiene por qué ser siempre así. “Hay algunas patologías-según explica el doctor Pablo de la Cuadra- que no tienen una indicación 100% quirúrgica. En ese caso siempre buscamos el tratamiento menos agresivo para el paciente, es decir, siempre intentamos el tratamiento por parte del fisioterapeuta”. En caso de que pasado un tiempo (entre los tres y seis meses) no se consigan los resultados esperados, se plantearía entonces la cirugía. Por otro lado, la intervención del traumatólogo no es exclusivamente quirúrgica. Existen otras vías como las infiltraciones ecoguiadas con factores de crecimiento plaquetarios, las ortesis, vendajes funcionales…

Para el diagnóstico y tratamiento de cualquier posible traumatismo, el centro de Paseo de la Habana habilita consultas externas de todas las especialidades. Ofrece un servicio de radiología, donde las pruebas se realizan en el momento de la consulta, teniendo los resultados de forma inmediata. A su vez, indica la doctora Inmaculada Gómez, “en breve contará con un equipo de resonancia magnética, que en la actualidad se están citando en el Hospital Ruber Internacional de forma preferente (se realiza entre 24 y 48 horas teniendo los resultados en ese plazo). Podrá ser atendido de nuevo en consulta en cuanto estén los resultados y comenzar su tratamiento”. Además dispone de un laboratorio para analíticas y para la realización del proceso de extracción de factores plaquearios, podólogo para estudio de la marcha y plantillas, etc.

Cada articulación tiene sus propias particularidades. Una lesión diagnosticada en la mano o el codo puede ser principalmente traumática (producto de la caída de una bici, que suele conllevar una fractura) o por sobreuso. Ya sea por entrenar demasiado o por una mala técnica. Además existen las lesiones nerviosas. Aquellas en las que, de acuerdo al doctor Ignacio Roger de Oña, se comprimen nervios por posiciones mantenidas durante mucho tiempo. Tanto los golfistas como los tenistas son los que más sufren lesiones en estas articulaciones.

Por otro lado, las lesiones de cadera en el deportista son más infrecuentes que las de rodilla. Sin embargo, “cuando ocurren pueden ser importantes y sobre todo muy frustrantes para el atleta que quiere volver cuanto antes a su deporte habitual”. Mientras que las de rodilla (ligamentos cruzados, esguinces, etc.) ocurren en la mayoría de deportes. Es una articulación compleja que soporta mucho peso. “En ambas articulaciones, la causa más común de lesiones es un entrenamiento deficiente” asevera la doctora Inmaculada Gómez. Respecto al hombro, como indica el doctor Pablo de la Cuadra, “las estructuras que con más frecuencia se lesionan en el deporte son los tendones y los ligamentos, que son los que sujetan y mantienen en su posición el brazo. Tanto los deportistas de lanzamiento como los jugadores de balonmano y los tenistas, sufren más este tipo de problemas”.

En cuanto al tipo de tratamiento, cuando se trata un tendón o un ligamento en el hombro que precisa tratamiento quirúrgico se suele inmovilizar a los pacientes con un cabestrillo en el postoperatorio. “Sujetando el brazo durante unas tres semanas-explica Pablo de la Cuadra- para mantener una posición adecuada en la que cicatrice correctamente lo que hemos reparado. A partir de esa fecha comenzaría el periodo de rehabilitación”.

Gracias al uso de las técnicas artroscópicas, técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas, los pacientes no tienen que dormir en el hospital normalmente. Para el doctor de la Cuadra, “como mucho se quedan una noche. Normalmente podemos hacer la intervención de forma ambulatoria: vienen y se marchan para casa en el día”. Cuando se trata de una fractura, conseguir una buena estabilidad en el hueso es clave. “Esto es que los fragmentos se han conseguido reducir o colocar en su posición y hemos conseguido una fijación que mantiene unidos sólidamente esos fragmentos óseos. De esta forma podremos empezar la rehabilitación de manera inmediata, es decir, al día siguiente de la cirugía”.

El tratamiento y diagnóstico de lesiones de cadera con artroscopia ha experimentado un gran avance en los últimos años. A su vez, “se está trabajando mucho-indica la doctora Inmaculada Gómez Arrayás- en la prevención de dichas lesiones realizando un diagnóstico más precoz de posibles malformaciones de la articulación, para adaptar los entrenamientos y deportes y así evitar el daño futuro de la misma”. Con la sofisticación de las imágenes obtenidas por las nuevas resonancias magnéticas (3 Teslas) “los médicos hemos adquirido la capacidad de ver mejor estructuras como el labrum de la cadera y lesiones de cartílago en fases muy iniciales. Nos permite tratamientos más precoces y precisos de dichas lesiones”.

Las técnicas percutáneas mínimamente invasivas han sido fundamentales a la hora de tratar lesiones de mano, concretamente en los huesos de la muñeca. “Hasta hace poco-explica el doctor Ignacio Roger de Oña-, una persona que tuviera una fractura de escafoides (hueso pequeño de la muñeca) se le ponía una escayola que podía estar con ella hasta tres meses. Ahora hacemos técnicas percutáneas mínimamente invasivas de fijaciones donde pones un tornillo en ese hueso a través de una fijación muy pequeñita y no necesita escayola”.

Por otro lado, actualmente es posible diagnosticar y tratar lesiones ligamentosas gracias a la artroscopia que antes pasaban desapercibidas. En cuanto a la recuperación, adelantar los tiempos de rehabilitación es vital cuando se tratan lesiones en la mano. “En una fractura de tobillo o de tibia-asevera el doctor Roger de Oña- te puedes permitir que el paciente esté parado un tiempo. En una mano no. Tiene que estar moviéndose cuanto antes porque la principal complicación que tienes con cualquier problema de la mano es la rigidez, que pierda la movilidad”. De esta forma, ante una fractura de mano, se empieza la rehabilitación en cuanto las heridas lo permitan. “En una mano la rehabilitación condiciona mucho más el resultado. Puedes hacer un trabajo excelente en quirófano que si no tienes un equipo de fisioterapeutas puedes tener un mal resultado”.

En el nuevo Centro Médico Ruber Internacional de Paseo de la Habana se trabaja en equipo desde el primer momento. El contacto entre traumatólogos es muy frecuente. “Si tengo un paciente-afirma el doctor Roger de Oña- generalmente no siempre vienen con una sola lesión; sufren además de rodilla, de muñeca… Estar rodeado de un equipo de profesionales que son muy buenos en su campo te ayuda muchísimo”. Así como una buena relación entre traumatólogo y fisioterapeuta. “El traumatólogo-según asevera la doctora Gómez Arrayás-explica detalladamente al fisioterapeuta la lesión que va a tratar, ven juntos las imágenes, pruebas y al paciente que acude allí. En muchas ocasiones resuelven dudas o cambian la actitud terapéutica si es preciso, dado que valoran al paciente juntos cada determinadas sesiones o cuando surge algún cambio”.

El fisioterapeuta, tal y como indica el coordinador de la Unidad de Rehabilitación de Paseo de la Habana, Carlos Crespo, es la persona encargada de la rehabilitación de cualquier daño de una estructura lesionada de un paciente. “Se va a encargar de llevar a cabo las técnicas de fisioterapia (movilización de la articulación/tejido dañado, movilización del nervio, masoterapia, punción seca, neuromodulación del dolor, etc.) para disminuir el dolor”. Además de tomar medidas activas en el paciente para avanzar en su rehabilitación y que recupere tanto la musculatura como la movilidad normal.

Con este fin, el nuevo Centro Médico Ruber Internacional de Paseo de la Habana cuenta con un gimnasio dotado de tecnología puntera y funcional para lograr la rehabilitación y recuperación completa del deportista. A partir de noviembre estará operativa la Unidad de Movimiento Funcional, destinada a disminuir el riesgo de lesión en aquellos pacientes que quieran retomar una práctica deportiva, iniciarla o mantenerla.

Las máquinas más punteras para rehabilitar cualquier articulación

Carlos Crespo, coordinador de la Unidad de Rehabilitación del Centro Médico Ruber Internacional de Paseo de la HabanaEl equipo de fisioterapeutas del nuevo centro dispone de un gimnasio provisto de una serie de sistemas o máquinas como las isoinerciales. Tecnología para prevenir lesiones en la actividad física que permiten aumentar la demanda de trabajo excéntrico, una fase de la contracción muscular donde ocurren normalmente la mayor parte de roturas musculares y tendinosas en el deporte.

“Las Isoinerciales -explica el fisioterapeuta Carlos Crespo- nos permiten por tanto trabajar de forma específica la fase de contracción que mayor riesgo de lesión presenta. Con estos sistemas, además trabajamos movimientos en un espacio multiplanar y no únicamente trabajo de fuerza basado en una labor aislada de la musculatura”.

De igual forma que las isoinerciales, el novedoso sistema de entrenamiento Vertimax permite trabajar de una forma funcional y multiplanar la fuerza, agilidad, velocidad o la reacción. “Su versatilidad nos permite diseñar tareas y trabajos que se asemejen a movimientos reales de acciones o gestos específicos del deporte, ya sea saltar, esprintar, cambios de dirección, técnica de carrera, etc.”, asegura Carlos Crespo.

Otra de las máquinas disponibles, prescrita por los mejores médicos para la recuperación de lesiones, es la cinta rodante o cinta de correr anti-gravedad Alter G. Una tecnología diseñada por la NASA que nos posibilita correr hasta con un 80% menos de nuestro peso corporal. “Lo que es muy beneficioso para aquellos deportistas y pacientes que hayan sufrido una lesión recientemente y con los que debamos reeducar la marcha y así facilitar la puesta en carga de nuestro paciente (a menudo acude en una fase de marcha con muletas). Así como reeducar progresivamente la carrera sin que sufra una articulación dañada”, subraya el recuperador funcional Carlos Crespo.

También hay disponibles bicicletas, de asiento vertical con la distinción médica, una bicicleta horizontal con respaldo para aquellas personas con problemas lumbar o de avanzada edad con dificultades. Además de tipo ciclo indoor para regular el trabajo y aumentar la carga. A su vez, hay máquinas para el trabajo de fuerza con peso libre mediante trabajo clásico de fuerza.

Por último, el gimnasio ofrece un innovador sistema de terapia de frío y compresión, indicada para la recuperación de lesiones y post-operatorio denominado Game Ready.

“Nos permite ponernos una camiseta o un brazalete en la articulación lesionada o dañada. La entrada de aire en ese brazalete, diseñado ergonómicamente para partes específicas del cuerpo, va a generar una presión continua y progresiva, suministrada en ciclos de mayor y menor presión que favorece el bombeo y evacuación del líquido inflamatorio, sobre todo en las primeras fases tras una lesión”. Esa presión también se produce por la entrada de agua fría, que ayudará a la vasoconstricción, a evacuar líquido en esa fase inflamatoria y sobre todo, en especial, a reducir el dolor”, concluye Carlos Crespo.

 

 

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